fieras

Hace tiempo, creo recordar que fue en el año 2015 en la ciudad de Tíflis, (Georgia) su hermoso río se salió de su cauce causando destrozos de enormes dimensiones en donde hubo bastantes muertos y dos docenas de desaparecidos, su parque zoológico quedó practicante inundado por la fuerza de su río Vera. Lobos, leones pingüinos, osos hienas hipopótamos y varias panteras se escaparon de sus instalaciones deambulando las fieras por el centro de la ciudad, destrozando todo cuanto se ponía a su alcance, donde el pueblo llenaba de terror con gritos este pueblo de esta ciudad georgiana. Me ha venido a la memoria esta historia al ver este media día un jabalí en una ciudad, recordando hace meses en Fuengirola varias crías de jabatos con sus padres. De vez en cuando tenemos noticias de animales que se escapan de su hábitat, sorprendiendo a todo aquél que los ve con recelo y desconfianza.

Hay otro tipo de animales racionales, No confundamos. La especie humana, se está deshumanizando con una velocidad que no nos damos cuenta, hemos llegado a una inmoralidad que si fuésemos todos cochinos nos pisaríamos los hocicos. Pero mira por donde, que no pasa lo que les paso al pueblo Tiflis, que algunos animales del zoológico quedaron atrapados en su jaula, por contrario la hecatombe producida hubiese sido peor.

Cuantas veces hemos oído las siguientes frases: Pablo está hecho una fiera desde que se enteró de que tendrá que trabajar los fines de semana. Una fiera semejante debería pasar el resto de su vida en prisión. A los guardias de seguridad les costó dominar a la fiera que atacó a palazos a tres personas que llevaban la camiseta de una selección extranjera.

La invasión de las fieras, los políticos de turno están llenado España de una agresividad que nos deja pasmados, asombrados por su salvajismo en cómo afrontar que tengamos a una hiena delante de nosotros. Por la bravas y porque me salen de los consejos, aquí manda la fiera, la saña y el salvajismo y lo que pudiera tener dentro de uno. Pedro Sánchez haciendo bueno a Zapatero, aquél que entabló conversaciones negociando las políticas con una banda terrorista ofreciendo “comida” para salvar las bocas de otras fieras ávidas, deseando dar zarpazos a derecha y a izquierda, nunca mejor dicho. El leal amigo de camada, de cuadrilla del inquilino de la Moncloa, el titiritero y juglar Iceta de turno ha lanzado un alarido montaraz poniendo el grito en el cielo de España “reconocer Cataluña como nación y España como un estado Plurinacional”. Y como está de moda dejar el sambenito de las propuestas, esta promesa será presentada en su congreso en el mes de diciembre.

Aquella invasión de los varones socialista se metió en sus madrigueras, ya no les queda ni tan siquiera un llanto y cuando lo dan, ellos mismos ya no son lo que eran, está dormidos en su silencio, mucho blablá, sus cachorros croan como las ranas, sin sentido ni responsabilidad. Antes los animales comían cuando tenía hambre. Ahora los vemos en cualquier ciudad, dejando su habita merodeando a ver que comen y a quien amedrentar.