En la primera jornada del juicio que se está celebrando en Zaragoza por el vil asesinato de Víctor Laínez, ha declarado el único acusado, el chileno Rodrigo Lanza. Lanza, quien ha cambiado su imagen por completo, ha hecho una declaración surrealista e indignante, mucho más si tenemos en cuenta las pruebas que se presentan y la autopsia realizada a Laínez.

Por otro lado, Lanza solo ha accedido a contestar las preguntas realizadas por su defensa, negándose en todo momento a contestar a las preguntas de la Fiscalía, de la acusación particular que representa a la familia y la popular, que ejerce Vox.

Lanza contestaba con voz compungida lo siguiente a su abogado defensor: “Lamento lo que ha pasado, siento mucho que una persona haya muerto pero yo actué porque se me atacó sin motivo aparente alguno. Lamento también el dolor de la familia pero… no sé ni qué decirles, he estado todos estos meses pensando qué decir a la familia de Laínez . Ahora solo espero que puedan entender que sólo actué defendiéndome, que tuve muchísimo miedo, que creí que iba a morir… Actué quizás pensando que podía aturdir a la persona o algo pero jamás pensé, ni remotamente, que le pudiera causar lesiones graves ni mucho menos que la persona pudiera morir“.

Víctor Laínez primer aniversario asesinato
Víctor Laínez

Por otro lado, antes de esa declaración, el juez le ha solicitado que diera su versión de los hechos. Lanza ha basado su defensa en decir que había bebido mucho y que había sido Laínez quien se había metido con él y que, además, a la salida del bar pretendió atacarle con un cuchillo y que por eso él se defendió golpeándole, golpe que, según Lanza, provocó una mala caída de Laínez y su muerte.

Cabe decir que a Víctor Laínez no se le encontró ni un cuchillo , ni ninguna otra arma y añadir que la autopsia confirmó que había sido atacado por detrás. Es decir que las pruebas presentadas inicialmente tiran por tierra la declaración de Lanza por completo. No esperábamos menos de un sujeto como Lanza.