La edad para que te parezca bien o mal Franco

El pasado miércoles nuestro colaborador y director de Hispanidad CatólicaJavier Navascués, era entrevistado y participaba en un ¿debate? en el programa Espejo Púbico de Antena 3. Durante su participación en ese programa, además de no dejársele hablar y ser interrumpido e insultado continuamente durante ese debate, Susanna Griso le hizo una extraña pregunta.

Ante su defensa de la figura del General Francisco Franco, Griso le preguntó por su edad. ¿Cómo era posible que teniendo tan solo un año cuando murió Franco defendiera su figura y su gobierno? Y nos hizo mucha gracia aquella pregunta, nos partíamos, cuando tenía al lado a un tipo de treinta y tantos años, empeñado en decirnos que era homosexual, que criticaba a Franco por su “dictadura”, al que no le preguntó su edad.

Es decir, para alabar la figura de Franco hay que preguntar su edad porque si no has vivido esos tiempos ese es un personaje histórico al que no puedes defender pero para criticarlo y juzgar su gobierno puedes tener la edad que quieras. Consecuentemente, la edad no importa si de lo que se trata es de criticar a Franco pero sí importa cuando se trata de alabarlo.

Hasta en detalles como ese se nota la manipulación y la diferencia de trato a una persona u otra en función a su opinión y a sus ideas. Porque es que, además, debido a sus profundas creencias religiosas, Griso le preguntó a Navascués si él creía que la tierra era redonda o plana, se cachondeó de él.

Y eso nos lleva a preguntarnos si ante sus vehementes y recientes declaraciones en las que ha declarado no ser separatista le habrá preguntado a su marido, separatista recalcitrante, acerca de si él también cree que la tienda es plana. Porque nos da la sensación de que a Griso le sale la vena graciosa cuando alguien tiene, por ejemplo, profundas creencias religiosas, no teniéndolas ella, pero no le sale esa misma vena cuando alguien tiene profundas creencias separatistas que ella, según dice, tampoco tiene.

Un poco más de filtro y un poco más de democracia y respeto, de esa de la que tanto presumen, es la que le haría falta a Griso y a sus colaboradores maleducados y poseedores de la verdad absoluta. A ver si en lugar de dar tantos consejos a los demás se aplican ellos el cuento. Porque el trato que se le dio a Navascués en el programa fue vergonzoso, denigrante y de una falta absoluta de respeto y democracia. Hablaremos con él de ello en una próxima entrevista.