No descubrimos nada nuevo si decimos que Jordi Évole es un cuentista falsario y sectario cuyo único fin no ha sido nunca el periodístico, sino el publicitario. Publicitario puesto que todas sus supuestas investigaciones periodísticas independientes se realizan siempre en el mismo sentido y nunca las hace con los trapos sucios que tienen los partidos que representan la ideología que a él le gusta, la de la extrema izquierda.

Hoy, en plena jornada de reflexión, publica un artículo en La Vanguardia en el que nos cuenta que, a pesar de que tenía pensado no votar, lo va a hacer contra la extrema derecha. Y el mismo que entrevistaba a terroristas como Otegi en su programa para blanquearlos y lo justificaba como democracia, nos cuenta que no se puede blanquear a la extrema derecha con debates electorales, sí, el mismo.

Desconecta La Sexta
Nicolás Maduro y Jordi Évole

Es la habitual ley del embudo que practica toda esa gente. Es el habitual discurso de esta extrema izquierda rancia que sigue existiendo en España, a pesar de que hayan pasado ya 30 años de la caída del muro de Berlín. Él entrevista a un etarra en “prime time”, pero le parece fatal que Santiago Abascal salga en un debate electoral. Es tan sumamente cafre que sitúa los derechos de un etarra por encima de los de un líder político cuyo partido cumple la Ley a rajatabla.

La extrema izquierda quema todos sus cartuchos a escasas horas de las elecciones. Pone a todas sus cabezas visibles a escribir artículos, a publicar tuits o a salir en programas de televisión para alentar a sus votantes contándoles algo que es mentira, a ellos les da igual. En esta España loca se respeta más al terrorista, a gente como Otegi, que a gente que ha sido víctima del terrorismo, como lo ha sido Santiago Abascal y su familia.

Así funcionan ellos. Así funciona Évole, un vividor que se ha hecho famoso gracias a su sectarismo ideológico. Sectarismo que le ha impedido hacer un solo programa televisivo decente.

Enlace directo al artículo de Évole.