Cada día es más evidente que matar en España sale muy barato dependiendo de quién sea la víctima y quien sea el culpable. Solo podemos pensar algo así tras enterarnos de la sentencia del juicio que se ha celebrado en Zaragoza contra Rodrigo Lanza por el asesinato de Víctor Laínez.

Recordemos que, además, lanza arrastra otra condena por otro acto terrible cuando dejó tetrapléjico a un Guardia Urbano de Barcelona al golpearle la cabeza con un objeto contundente. Ese agravante no ha servido para nada en este juicio tras ver la condena que ha recibido Lanza.

El jurado popular ha dictaminado que Lanza es culpable de homicidio imprudente y la condena que va s “sufrir” será de 4 años teniendo, además, la posibilidad de salir de la cárcel en tan solo unos meses. El homicidio por imprudencia grave se castiga con pena de prisión de uno a cuatro años. Al habérsele condenado con la agravante de motivación ideológica, significa que esa pena se le deberá imponer en su mitad superior, es decir, se le impondrán entre 2,5 y 4 años de prisión.

Víctor Laínez primer aniversario asesinato
Víctor Láinez

En España sale más barato matar, por ejemplo, que robar o defraudar a Hacienda. Lanza que, recordemos, es de origen chileno ha cometido gravísimos delitos en España y ahí sigue, como si nada. Ha dejado tetrapléjico a un Policía, ha matado a un hombre por llevar unos tirantes con la bandera de España y la “Justicia” se ablanda con este malnacido condenándole a tan solo cuatro años de prisión por ¡matar a un hombre!

Está claro que en España nos hemos vuelto locos hace mucho tiempo, no hay otra explicación posible.