condenado

Acabo de enterarme por la televisión, de que la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado por los delitos de prevaricación y malversación (en la mayoría de los casos) a diecinueve miembros de los distintos gobiernos socialistas de la Junta de Andalucía de un largo período de nuestra reciente historia. Las distintas condenas de cárcel e inhabilitación las tendremos mañana bien explicadas en todos los medios de comunicación social aunque debidamente “matizadas” por todos aquellos embusteros que siempre ven la paja en el ojo ajeno. Pero no importa, porque ya los conocemos en la misma medida que los despreciamos.

A la vista de dicha sentencia se me ocurren las siguientes preguntas: ¿Por qué han transcurrido desde que quedó visto para sentencia once meses y dos días y no diez días menos? ¿Quizás porque podría perjudicar al PSOE en las elecciones del 10N? Podría igualmente seguir preguntando otras cosas, pero quiero hacer un pequeño esfuerzo de memoria y recordar lo que toda esta gentuza ahora condenada nos ha hecho sufrir a los andaluces durante tantos años.

Porque, la verdad, es que se han reído a carcajadas de nosotros tanto como han querido. Han gastado nuestro dinero en prostíbulos. Han derrochado en comilonas sin fin. Nos han mirado por encima del hombro. Han colocado a los suyos a precios de escándalo (diez millones nos costó lo la de hija de Chaves). Magdalena Álvarez ha viajado más en avión que el actual habitante de La Moncloa.

¿Y todo para qué? Pues para comprar voluntades y tratar de perpetuarse en el poder. ¿Qué dirá ahora Zapa-bis? ¿Y la señora Díaz? ¿Y el que asaba vacas con billetes? ¿Y todos los demás? ¿Recurrirán para seguir “mareando la perdiz”? ¿Y qué pasará con todos los demás asuntos pendientes de juzgar?

Me temo que cuando todo esto acabe llevaré muchos años bajo tierra. Pero mis hijos, nietos y biznietos sí lo verán.