La verdad es que no sabemos demasiado bien qué habrá visto la dirección de Podemos en un fulano como el líder la formación morada en Castilla y León, Pablo Fernández, porque el chico no da más que muestras de una simpleza preocupante cada vez que abre la boca. Pero el caso que ahí lo tienen y ahí lo mantienen, debe estar dentro del nivel intelectual de esa formación política.

Pero el caso es que el pasado jueves, López acudió a un debate en el Canal 24 Horas en el que se estaba tratando el tema de la sentencia de los ERE con representantes políticos de los principales partidos, entre los que se encontraba representando al PP Andrea Levy.

Y llegó Fernández, con esa caradura que caracteriza a los podemitas y se puso a hablar de regeneración política cuando desde su partido no han dicho absolutamente nada acerca de la sentencia del caso de los ERE, manteniendo un silencio cómplice que los retrata a la perfección.

Irene Montero

Ante ese ridículo discurso de Fernández hablando de regeneración, la respuesta de Andrea Levy fue casi inevitable: “Espero que no sea como el vergonzoso trato de Irene Montero a su escolta“. Y como López es de esos que agarra la linde y continúa por la misma linde aunque esta se acabe, intentaba silenciar a Levy hablando por encima de ella diciendo continuamente: “Se fuerte Luis, se fuerte“, refiriéndose a las palabras de Rajoy a Bárcenas.

Es de tal simpleza el discurso de Podemos y tiene tantos agujeros que resulta exasperante y ridículo. Pero es que, tal y como demostró ayer, el discurso del responsable podemita de Castilla y León roza el esperpento más ridículo. Nos preguntamos cómo es posible que un tipo como ese pueda llegar a ser responsable de nada en ningún partido político. Esos sí que son misterios por resolver y no otros.