Rey

La Diplomacia: Si bien los Ministros de Exteriores pueden cambiar permanentemente, así como los embajadores y los cónsules, la figura de S.M Rey es la de un diplomático permanente y de superior importancia para España. No existe ningún país extranjero, ningún presidente de gobierno, ninguna institución relevante que valore más en sus relaciones a un Ministro o a un embajador que al Rey de España. Como se suele decir, el Rey es el primer diplomático de España. Esta labor de diplomático, la ha ejercido el Rey en infinitas ocasiones, tanto por indicación de los gobiernos de turno como de manera discreta y sin hacerlo saber a los españoles, provocando con ello un gran beneficio para España que conocen muy bien los políticos y los diplomáticos de dentro y fuera de España, el ciudadano a veces desconoce esta información y llega incluso a ignorar.

La figura del Rey: La figura del Rey en el ejercicio de sus funciones trasciende a la de cualquier otra persona o institución y se convierte en un baluarte nacional, un Embajador que transmite un halo y una imagen inalcanzables por ningún político. Ejerce de “unión” representa nuestros intereses de España por el mero hecho de existir, de pertenecer a una gran dinastía, a un gran país monárquico.

Es imprescindible en las relaciones con determinados países: Si bien a veces pensamos que somos el centro del mundo y que las políticas de todos los países son como la del nuestro, en el mundo hay países de una importancia grandísima para los intereses de España y cuyos gobiernos o Reyes solo aceptan hablar con otros Reyes o bien sus gobiernos otorgan un valor muy diferenciado y muy mejorado al trato con un Rey, en detrimento del trato con un presidente del gobierno. Por ejemplo, países estratégicamente cruciales como Arabia Saudí o Marruecos solo firman los grandes acuerdos con el Rey (a quien consideran su “hermano”), y en países como Tailandia con el Rey Bhumibol, su Rey solo habla de “tú a tú” con otro Rey. Además, muchos países del mundo otorgan prioridad a las relaciones de larga duración, prefiriendo siempre a un monarca que a un presidente ya que cada 4 años cambia con motivo de las elecciones. En virtud de todo lo anterior, hemos visto cómo el Rey de España ha aportado a España y a sus empresas e instituciones innumerables acuerdos, contratos, adjudicaciones y los más variados beneficios.

Las Relaciones con Hispanoamérica y Centroamérica, gran potencia mundial: Por motivos históricos evidentes, y también a partir del esfuerzo personal del Rey Don Juan Carlos I desde 1978, todos los países de América Latina tienen una especial vinculación con el Reino  de España.

De esta forma, nuestra relación con esta área del mundo de gigantesca importancia se ve muy beneficiada, siendo España la única nación europea en estar plenamente integrada en las más importantes cumbres regionales, donde dada la “entrada” del Rey y su importancia simbólica en esta confraternidad de países, siempre se le sitúa en una posición prioritaria y se le da más importancia que al resto de los asistentes (entre los cuales también suele estar el presidente del gobierno español, a quien se sitúa en una posición secundaria y alejada de la del Rey) . Además el Rey ha favorecido muchos de los más grandes acuerdos políticos, cooperación y empresariales de España en dichos países.

Un artículo de Joaquín Corominas, Presidente Fundador de Unión Monárquica de España