Pedro Sánchez

En el año 2016, el 2 de octubre concretamente, se produjo la dimisión de Pedro Sánchez como Secretario General del PSOE. Las continuas e inapelables derrotas electorales, su negativa a la abstención para propiciar un gobierno de Mariano Rajoy y el ansia enfermiza de Sánchez por aferrarse al puesto fue como fuera provocó la dimisión de 17 de los 35 miembros de la ejecutiva federal del PSOE y la posterior dimisión de Sánchez.

Muchos de los que hoy hacen “la ola” al eterno presidente en funciones, entre ellos Ximo Puig o Emiliano García-Page, fueron los dimisionarios en aquellas fechas y los críticos con su gestión. Hoy callan como cobardes temiendo perder su puesto en futuras listas electorales.

Por eso llama tanto la atención releer editoriales como el que le dedicó el diario ‘El País’, hoy más “sanchista” que Sánchez por aquel entonces. El 1 de octubre de 2016, el diario de PRISA dedicaba un editorial a Sánchez que titulaba “Salvar al PSOE“. Ese editorial era auténticamente demoledor con un Sánchez al que hoy no se atreven a toser, ni los dimisionarios de entonces, ni el diario que lo publicó, la publicidad institucional bien vale una bajada de pantalones.

Aquel editorial dedicaba frases demoledoras a quien, por aquel entonces, no pensaban en volver a ver ni en pintura. En circunstancias normales en la vida de cualquier partido político, el revés recibido por el PSOE en las elecciones autonómicas celebradas en Galicia y el País Vasco el pasado domingo, que se suma a las derrotas cosechadas en las dos elecciones generales del último año, donde el PSOE ha obtenido los peores resultados de su historia, deberían haber supuesto la dimisión automática de su líder. Cualquier dirigente político cabal lo hubiera hecho sin dudarlo. Pero Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso.

Pero no se quedaron solo en ese párrafo que es auténticamente demoledor, hacia el final de aquel editorial decían lo siguiente: Hemos sabido que Sánchez ha mentido sin escrúpulo a sus compañeros. Hemos comprobado que sus oscilaciones a derecha e izquierda ocurrían únicamente en función de sus intereses personales, no de sus valores ni su ideología, bastante desconocidos ambos. Admitimos no tener gran confianza en su capacidad de rectificar.

Vaya, vaya con El País, ¿cómo han podido cambiar tanto en tan solo tres años? Será que han “recapacitado” y han visto en Sánchez a una persona completamente distinta de como era entonces? ¿O tal vez sea que ahora ese mismo Sánchez es Presidente del Gobierno y ya no se atreven ni a toserle? El caso es que, tirando de hemeroteca se ve a la perfección la madera de la que están hechos algunos medios que van por la vida de “independientes” y dando lecciones a los demás. La pela es la pela…

Enlace directo al editorial de El País de 2016