No hay nada peor para un vanidoso y ególatra, que le lleven la contraria. No hay nada peor para un vanidoso y un ególatra como Pedro Sánchez, que le hagan preguntas incómodas, a él le gusta que le “hagan la ola”. Pero si esa afrenta se la montan en una radio pública, que él considera como suya, ya se pone completamente fuera de sí.

Cuando una persona te contesta continuamente con un “vamos a ver”, solo le falta añadir una coletilla final: “Gilipollas”. Y en el día de ayer, Pedro Sánchez contestó al periodista de Radio Nacional de España, Íñigo Alonso, varias veces con un “vamos a ver”. Si lo hubiera hecho una, podríamos haber pensado que se trataba de un simple comentario de una pregunta concreta. Pero es que Alonso cometió el “error” de pronunciar la palabra “crisis” delante de él, el “sheriff”.

Y Pedro Sánchez se estaba enfadando con su subordinado, vaya que si se estaba enfadando. Para darnos cuenta de eso no hay más que ver su tono cuando respondió a la pregunta que está dando la vuelta a España: la de los fiscales. Observen la actitud chulesca y “sobrada” del Presidente que lo es, sin ser refrendado todavía por las urnas. Aún lo es por la moción de censura a Rajoy.

Ahora, el conductor de Radio Nacional de España estará pensando que cuáles van a ser las consecuencias de su afrenta. Y las habrá, vaya que si las habrá. Todo depende de si Pedro Sánchez consigue formar gobierno a partir del próximo 10 de noviembre. De ser así, veremos lo que pasa con Íñigo Alonso a partir de entonces.

¿Cómo osa hacerle al “YO SOY EL PRESIDENTE” ese tipo de preguntas.