Un vecino del pueblo mallorquín de Sa Pobla ha sido el primero en denunciar en sus redes sociales un hecho tan lamentable como este. Ha colgado una carta que le dirigía el ayuntamiento de su pueblo dirigida a los padres que tengan que escolarizar a sus hijos para el curso 2020-2021 y que venía escrita por una cara en catalán y por otra en árabe.

Aunque han sido muchas las personas que han dudado de la veracidad de esa carta ya que no llevaba sello, posteriormente otra vecina también colgó la misma carta en sus redes sociales y el ayuntamiento en ningún momento ha negado este hecho.

¿Y el español? Es llamativo e indignante el ataque frontal que se lanza desde muchas zonas de España a la lengua oficial de nuestra nación, lengua que, además, hablan cientos de millones de personas en el mundo, para fomentar otras lenguas que, aunque co-oficiales, se hablan en zonas más reducidas de España y no en todo el territorio.

Pero lo que es todavía más indignante, si cabe, es la pleitesía que se rinde también a la inmigración musulmana en nuestro país. Si algún extranjero quiere venir a vivir entre nosotros, además de trabajar se tiene que amoldar a nuestras costumbres y nuestra cultura, es decir, tiene la obligación de aprender nuestro idioma en lugar de ser nosotros los que nos amoldemos al suyo ya que, entre otras cosas, nos cuesta dinero cuando esto se hace desde organismos públicos.

La falta de respeto que existe en muchas zonas hacia el español y hacia todas las personas que lo hablan es inaguantable ya que, además de ser el idioma oficial de nuestro país, los hispanohablantes también pagan impuestos con los que se mantienen, por ejemplo, ayuntamientos como el de Sa Pobla. Habría que ver los impuestos que pagan esos musulmanes a los que tantas atenciones se les dispensa.

De todas formas basta con buscar la web del propio ayuntamiento para darse cuenta que está solo escrita en catalán y que incluso usa el dominio .cat.