ultra izquierda
Fotografía: Documental sobre Rodrigo Lanza

La verdad es que tras el visionado del vídeo que ha editado el tuitero @5observador90 sobrarían las palabras pero escuchar en ese montaje al asesino de Víctor Laínez, Rodrigo Lanza, y al juez que se ha encargado de juzgarlo nos quedamos completamente alucinados porque no nos parece ni medio normal todo lo que escuchamos, ni las palabras de Rodrigo Lanza ni las palabras del juez.

Pero por si fuera poco con todo lo que se dice en el vídeo, las risas del juez al final del audio ya nos dejan los ojos como platos, es decir, ojipláticos. El tema nos parece lo suficientemente serio como para tomarse todo lo sucedido en el juicio con esa tranquilidad, esa parsimonia y ese sosiego con el que se lo toma el juez.

Es más, nos parece que le da una importancia muy relativa a todo lo sucedido y demuestra que ese juicio para él no era más que uno más de los muchos que habrá celebrado a lo largo de su vida. Pero el caso es que detrás de ese juicio hay un hombre que ha sido asesinado y otro, su asesino, que acabará en la calle más pronto que tarde y eso es muy importante. Eso tiene toda la importancia del mundo y mucho más si tenemos en cuenta que Lanza, con lo joven que es, ya ha arruinado la vida de dos personas, a una la ha dejado en silla de ruedas y a la otra la ha matado.

Pero aquí no pasa nada porque cada vez tenemos más claro que en España no se nos juzga a todos por igual desde hace mucho tiempo. ni hay justicia ciega, ni hay justicia imparcial. Simplemente se mira quién es el asesino y quién era la víctima y se dicta sentencia.