circunscripción única

En las elecciones generales, al igual que ocurre en las autonómicas, el partido que no obtiene representación en una provincia pierde esos votos, van directamente a la basura, pues no computan para la obtención de escaño, al igual que ocurre con los restos que no dan derecho a escaño. Algo que, históricamente, siempre ha perjudicado a partidos políticos como Izquierda Unida en su época, Vox en las pasadas elecciones de abril o Ciudadanos en las que se celebraron ayer -por no hablar del PACMA-.

Una situción que se podría corregir con una circunscripción única para toda España, que es el sistema que se sigue en las elecciones al Parlamento Europeo.

Así las cosas y con ese sistema los escaños se habrían repartido de la siguiente manera:

PSOE: 98 frente a los 120.

PP: 73 en vez de 88.

VOX: 53, un diputado más.

PODEMOS: 45, frente a los 26.

CIUDADANOS: 23 escaños sobre los 10 que han obtenido.

ERC: 12, perdiendo uno.

MAS PAIS: 8 diputados frente a los 2.

En Comú Podem: 8 escaños, frente a los 7.

JXCAT: 7, bajando uno respecto al reparto actual.

PNV: 5, perdinedo 2.

BILDU: 4, también perderían uno.

CUP: 3, ganando un escaño.

PACMA: 3, sobre cero.

CC: 1, bajando en un diputado.

BNG: 1, quedándose igual.

NAVARRA SUMA: 1, bajaría en uno.

PRC: 1, quedando igual.

Lógicamente esto es un simple “juego”, pues de existir circunscripción única los partidos políticos, como ocurre en las elecciones europeas, se unirían en candidaturas unitarias, lo que cambiaría el resultado.

Lo que está claro es que de un primer vistazo es que el partido más perjudicado en una circunscripción única habría sido el PSOE, y el más beneficiado Podemos, que junto a sus otras marcas habría mejorado los números.