La izquierda está aterrada con el imparable ascenso de Vox en cada una de las encuestas que se publican, también las publicadas tras las últimas elecciones, y la única idea que se les ha ocurrido para evitarlo es practicar un “cordón sanitario” contra ellos. Muy “democrático”…

En el Congreso de los Diputados nos vamos a encontrar con un partido comunista en el gobierno, con partidos proetarras y separatistas apoyando al gobierno socialista de Pedro Sánchez y el problema para todos ellos es Vox. Pero no se equivoquen, todo esto no va de ideologías ni de estar más o menos de acuerdo en las propuestas de Vox, va del miedo atroz que tienen a un partido que sube como la espuma y que puede acabar con las prebendas, chiringuitos y subvenciones que reparten los “partidos demócratas de siempre” por doquier.

Y de ahí que estos partidos cuenten con la “colaboración necesaria” de una gran parte de los medios de comunicación porque las subvenciones de estos también estarían en juego con el más que previsible ascenso de Vox. Por eso se han puesto todos de acuerdo y lanzan un discurso único contra el partido de Santiago Abascal, porque hay dinero en juego, el dinero que consiguen con el saqueo de nuestros impuestos y que reparten como les da la gana.

Y en ese reparto participan los grandes medios de comunicación porque muchos de ellos sin ese dinero tendrían que cerrar la persiana de inmediato ya que no pueden mantener sus altos gastos, gastos que cubren con el dinero público que les llega a través de esa mentira llamada “publicidad institucional”.

Y la solución, la única solución que han encontrado es silenciar a Vox porque pone en riesgo todo eso. No es ideología, es solo dinero. El dinero que perderían con un partido que pretende acabar con el saqueo impositivo al que somos sometidos los ciudadanos españoles. Tan triste y tan real como eso.