No puede ser más clarificadora la descripción que de Quim Torra hacen varios de sus compañeros de colegio en un reportaje publicado en ‘La Otra Crónica de El Mundo‘, pero el caso es que, por lo que cuentan de él mientras coincidieron en el colegio de los jesuitas de Sarría -en Barcelona- Torra era el típico niño raro que ni era buen estudiante, ni se juntaba con sus compañeros de clase ya que siempre estaba solo y “se pasaba los recreos en un rincón del patio jugando con piedrecitas y hojas“.

Es decir que, como todos nos podemos imaginar porque todos hemos sido pequeños y hemos ido al colegio, Torra debía ser el típico niño que se pasaba el día recibiendo collejas,. ahora se debe estar vengando del mundo. Lo que también cuentan algunos de ellos es que era “tozudo” y muy “extremista en sus ideas”, a las pruebas nos remitimos.

torra

Pero llama poderosamente la atención la descripción que de Torra hace otro de sus excompañeros porque, a pesar de que no conozcamos al “molt orinable”, cuadra a la perfección con la imagen que nos transmite: “Lo que realmente me cuesta comprender es cómo un niño tan tímido, automarginado y que nunca sobresalía en nada, es capaz ahora de soltar las bravuconadas que suelta y quedarse tan fresco“. Y añaden que se autoexcluyó de las reuniones de antiguos alumnos por sus ideas extremistas y separatistas.

El caso es que todo lo que cuentan cuadra con el personaje porque se le ve a la legua. Torra parece tener una mente enfermiza y acomplejada pero, sobre todo, vengativa. Todos hemos conocido niños con el tipo de perfil descrito en Torra por sus compañeros de colegio y podemos imaginar las ideas que se les pueden pasar por la cabeza teniendo poder, como sucede con Torra.

Es decir, un “perro verde” que nunca ha destacado en nada y que ahora se cree el “rey del mambo”. Cuadra por completo.

Enlace directo al artículo de ‘El Mundo’.

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