En el día de hoy, ‘El Economista‘ publica un interesante artículo en el que detalla el montante medio que reciben los Mozos de Escuadra en concepto de salario, quién paga ese salarios, quién lo reparte y la gran diferencia que existe con lo que cobran de media tanto los miembros de la Policía Nacional como los de la Guardia Civil.

Y, probablemente, algunos de esos datos publicados son completamente desconocidos para muchos de los ciudadanos españoles que, al final, son, somos, los encargados de pagar esos sueldos debido al saqueo impositivo al que estamos siendo sometidos. Lo único que sabemos de todo esto es que lo pagamos nosotros pero no sabemos ni cómo, ni cuánto, ni por qué.

El caso es que, según este artículo de ‘El Economista‘, los sueldos de los Mozos de Escuadra son pagados por el Ministerio del Interior del gobierno central, siendo la función de la Consejería de Interior de Cataluña la del reparto del mismo. Toda España paga y la Generalidad reparte.

El sueldo medio de los Mozos, que cuenta con 16.667 agentes, asciende a los 37.768 euros. El montante anual de esos sueldos, lo que nos supone a todos los españoles anualmente, es de 629,5 millones de euros. Agentes que, en una gran parte, son, además, fieles defensores del separatismo como el indeseable Albert Donaire.

Por otro lado está el vergonzoso asunto de la discriminación salarial de los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil con respecto a los Mozos. La media de los sueldos que cobran los agentes de la Policía Nacional es de 33.872 euros, 3.896 euros menos que los Mozos, pero es más grave, si cabe, si se compara con el sueldo que cobran de media los agentes de la Guardia Civil ya que este es de 31.225 euros, es decir ¡6.543 euros menos que los Mozos de Escuadra!

¿Entienden ahora que los sindicatos de Policía Nacional y Guardia Civil pidan una equiparación salarial inmediata? Ni es justa, ni es lógica esa discriminación salarial. Por eso desde El Diestro hemos mostrado siempre nuestro apoyo tanto a la Policía Nacional como a la Guardia Civil y hemos pedido, pedimos y pediremos que dejen de ser discriminados en sus sueldos y que tengan una ¡equiparación real ya!

Enlace directo al artículo de ‘El Economista’