Andalucía

Si analizamos detenida y desapasionadamente la historia de los mandatarios del PSOE andaluz (ahora felizmente apartados de la Junta de Andalucía) nos damos perfecta cuenta de lo pernicioso que ha sido para nuestra región el que hayan estado gobernando cerca de cuarenta años. Solo hay que hacer unas ligeras reflexiones para constatar que estamos a la “cola” de España en casi todas las cosas.

Siendo la segunda comunidad autónoma en superficie, somos la primera en paro, con un 21% de la población activa. Ocupamos en educación los últimos puestos; en ciencias somos los últimos; en lectura y matemáticas, los penúltimos. En sanidad, el consejero Jesús Aguirre se ha encontrado unas listas de espera inasumibles y las inversiones por los suelos.

El clientelismo político de los PER ha sido un freno para crear empleo, pero muy sustanciosos para el partido. Los ERE -otra fuente de fraude- han sido el santo y seña de sus dirigentes y la mentira ha presidido casi todos los actos de los anteriores gobernantes de la tierra de María Santísima.

La última de la que nos hemos enterado (y seguramente vendrán muchas más para saber el verdadero alcance de sus corrupciones) ha sido que la anterior Junta pagó un millón ochocientos mil euros, o lo que es lo mismo, trescientos millones de pesetas en vacunas “fantasma”, según denuncia la portada de ABC del 30 de octubre.

Y yo me pregunto: ¿cuántos andaluces se aventurarán a depositar su voto en favor del PSOE en Andalucía? ¡¡Pronto lo sabremos!!