De un tiempo a esta parte se ha producido una alerta por la proliferación de las ‘salas de juego’. Ahora, además de los ‘Casinos’ estratégicamente situados, con excepciones, fuera de las ciudades, las maquinitas en el bar de la esquina y en cualquier lugar del mundo con un móvil con su aplicación correspondiente, han proliferado las ‘salas de juego’, salas de apuestas más bien, dónde según parece se hacinan niños, jóvenes y menos jóvenes, que con pocos euros beben a bajo precio -a veces gratis por el solo hecho de hacer una apuesta-, ven deporte gratis en canales de pago y pueden jugar a las maquinitas de siempre, ahora triunfa la ruleta, o hacer las apuestas deportivas que se anuncian con profusión ante cualquier evento deportivo en televisión, jugándose lo que tienen y lo que no tienen y pillar el más que contagioso virus de la ludopatía.

Los datos hablan por si solos, Andalucía está a la cabeza con 743 salones de azar, luego la Comunidad Valenciana, con 334, seguida muy de cerca por Murcia 325. En Madrid ciudad por ejemplo, solo Carabanchel y Puente de Vallecas suman 135 locales, más que en toda Cataluña. En fin, todo un nuevo arsenal de opciones para acabar siendo un parásito en esta vida.

Padres, madres, maestros elevan sus gritos a los políticos en pro de una legislación más dura para este tipo de oferta lúdica, sin duda habrá maneras de dificultarla y hacerla menos atractiva, pero que nadie se engañe si cada móvil es una sala de apuestas, ¿cómo se combate esto?

No entiendo nada. Si no educas desde pequeño que ganar dinero jugando no es la manera, ¿cómo esperas que no jueguen? ¿Alguien me lo explica?