Un ministro impresentable

Lo de Fernando Grande-Marlaska va de mal en peor y ya no se sabe dónde pueden acabar ni hasta qué punto de deslealtad y de felonía puede llegar el Ministro del Interior con respecto a la Guardia civil.

Ahora le toca al general de la Guardia Civil la rabieta del ministro por el discurso que el miércoles provocó que los mandos de los Mossos abandonaran un acto conjunto. El Departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska ha calificado como “inoportuno” el discurso del general.

Es decir, para este ministro lo inoportuno es lo que hacen los guardias civiles y policías nacionales que se juegan literalmente el pellejo en Cataluña para hacer cumplir las leyes y que se deje de delinquir y de buscar el continuo enfrentamiento. No se atreve el ministro en ningún momento a criticar ni la actitud de los Mossos ni de la Generalidad, a la que resta importancia no sea que reste apoyos en una posible investidura de Pedro Sánchez.

Parece mentira que con este gobierno sea todo al revés, restar importancia a lo que hacen los malos, los que no cumplen la Ley y cargar continuamente contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por hacer exactamente lo contrario, que se cumpla le Ley.

El ministro pretende utilizar a los responsables de Guardia Civil, Policía y Ejército con fines políticos y que nadie ose enfadar a quien se puede convertir en socio preferente de Pedro Sánchez tras las próximas elecciones. Clama al cielo lo que está pasando en España pero clama más al cielo, todavía, que una gran parte de la sociedad española asista impertérrita a esta continua tomadura de pelo como si fuera lo más normal del mundo.

No recordamos que haya habido un Ministro del Interior tan impresentable en los últimos años y con un comportamiento tan vergonzoso como el que está teniendo Fernando Grande-Marlaska. Ojalá tras las elecciones se ponga a toda esta gente en su sitio.

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