Marchena
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La vida como a cualquier mortal nos enseña a cada uno según sus reconocimientos en aquello que está bien o está mal y como no, según sus creencias. Hay creencias que no hace falta menoscabo para saber la verdad, no me refiero a la verdad que nos dejó Jesucristo en toda su vida, claro está para los cristianos, y yo, como cristiano me avengo a esta preocupación que me trae este cristianismo.

No voy a ceñirme a ello, pero dada mi preocupación como español, he reflexionado el asunto que me trae hoy, no para divagar sobre la sentencia de la Sala II del tribunal Supremo, sobre lo acontecido el 1-O en las provincias catalanas, sino como he dicho antes, preocupado por el ir y venir del juicio que he visto por las puesta en escena  en  algunos  telediarios, a esta circunstancia y sobre todo al buen escrito que me hace salir de dudas, pero no por ello debo silenciar mi postura, la cual me debo a mi mismo comentar sobre este evento, llamado el Proceso  catalán.

El jurista romano Domicio Ulpiano, jurisconsulto romano, definió la justicia como la voluntad de tratar a cada uno como se merece. “Honeste vivere alterum non laedere et suun cuique tributare” Vive honestamente, no hagas daño a nadie y da a cada uno lo suyo. Esta coletilla era para los juristas de los siglos I y II, una imagen escrita en sus mentes para precisar lo que era la justicia y lo que se supone debe ser también en nuestros días. De ahí mi reflexión

He visto por dos ojeadas el artículo de hoy día 20 del director del EM que titula: El cante   supremo del juez Marchenacomo no soy docto en esta materia subordinada a unos principios de ilegalidad y legalidad, no voy a entrar en pormenores, pero si, adentrándome en sus garrapateadas palabras, las hocico donde me brinda este periódico.   Voy a dar dos oraciones que delatan curiosidades para mí, pero no por ello no las he querido pasar de largo, ya digo, que no soy docto en estas singularidades que tiene la Justicia.

Así, cuando se les interpele, podrán gritar que, como en Fuenteovejuna, han hecho Justicia todos a una, y diluir de este modo cualquier responsabilidad individual…Por eso, la teatralidad de Marchena buscaba quedar bien a costa de una Fiscalía que se había dejado los dientes refrendando la infatigable labor del instructor Llarena, quien procesó por rebelión a los 13 cabecillas de la sublevación.

Como he dicho antes que soy cristiano y católico-no digo aquello de romano, porque fueron estos los que le crucificaron- y. como hoy estoy de frases, esta le viene a medida a este escrito: La verdad es incontrovertible. La avaricia puede atacarla: La ignorancia puede burlarse de ella, pero al final la verdad está ahí.

1 Comentario

  1. Y no fueron fueron juzgados por rebelión,sino sedición, y hay que ver la que han armado los independentistas del terror en Cataluña.La rebelión tenía que haber sido la condena;porque intuyendo tan alto estado de violencia,la aplicación de la Sentencia en ese grado máximo,hubiese estado mas propia,mas de Ley.

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