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Lo que ha hecho esta comunista es un delito

No es ni medio normal lo que ha hecho esta comunista recalcitrante de mansión de lujo que se llama Irene Montero. No es ni medio normal, para empezar, que se meta en la relación privada y contractual que rige el alquiler de un piso entre particulares. Tampoco es ni medio normal que ella decida cuánto debe cobrar y subir el alquiler la legítima propietaria del mismo.

Pero lo que ya es un delito clamoroso, un delito escandaloso y denunciable, es que publique los datos de la legítima propietaria de un piso que un día decide subir la renta que pagan sus inquilinos cuando, además, lleva 12 años sin hacerlo.

La situación es que unos inquilinos pagan mil euros por el alquiler de un piso, ¡mil euros! Se entiende que con esa renta, esos inquilinos no son precisamente “unos muertos de hambre”, como se dice vulgarmente. Llevan 12 años viviendo en ese piso sin que se les suba la renta y, al cabo de 12 años, la legítima propietaria del piso decide subirles el alquiler 300, es decir, lo que vendría a ser una subida de 25 euros al mes en esos doce años.

Los inquilinos, parece ser que no pueden pagar esa subida y tienen que abandonar el piso, pagando mil euros tienen cientos de opciones de alquilar pisos incluso más baratos. Pero a Montero le parece mal. Todos tenemos que hacer con nuestras propiedades lo que estos comunistas decidan y resulta que no solo se mete con la propietaria, llega incluso a dar su nombre. Es decir, como es tan habitual en el comunismo, la marca públicamente.

¿Y la Ley de Protección de datos, querida marquesa? No pasa nada, esta pijomunista se la pasa por el forro. Le da exactamente igual porque cree poder hacer lo que quiera. Y a vivir la vida, que son dos días. ¿Es normal todo esto? Parece ser que en España sí.