Este domingo el Sevilla visitó al Barcelona en el Camp Nou para disputar el encuentro estelar de la jornada 8 de La Liga. El Barcelona se presentaba como claro favorito ya que sostenía una racha de 5 partidos en casa sin perder. Además, tan solo unos días antes logró darle la vuelta a un resultado adverso contra el invicto Inter de Milán. Por otra parte, el Sevilla necesitaba demostrarle a su afición que buscarán llegar a lo más alto de la tabla con Lopetegui al mando. De sus últimos 5 partidos ligueros, los sevillistas consiguieron 2 victorias y 3 derrotas. Un resultado positivo en el Camp Nou podría dejar un buen sabor de boca a sus aficionados. Entre estos equipos la historia no es muy compleja. El Barcelona ha conseguido ganar 8 de los últimos 10 encuentros, siendo los otros dos resultados un empate y una derrota.

El partido comenzó. Los visitantes se mostraron superiores en los primeros minutos buscando un gol tempranero para sorprender. Los esfuerzos fueron constantes por la mayor parte del primer cuarto de hora del partido. Los blanquirojos tuvieron muchas oportunidades clave, pero los intentos no terminaron en gol, ya sea por las intervenciones de Ter Stegen o por tiros fuera del blanco. Al minuto 27 comenzaría la pesadilla para los nervionenses quienes recibirían 3 goles en tan solo 8 minutos. Al 27’, Luis Suarez marcaría el uno por cero con una perfecta definición de tijera. Al 32’, Arturo Vidal haría el dos a cero definiendo de cara a puerta tras un milimétrico pase de Arthur Melo. Para terminar, llegaría Ousmane Dembélé al 35’ a hacer un gol que emocionaría a los culés. Con un recorte y una definición sublime, el francés conseguiría poner a los locales en ventaja por tres. Sin duda alguna los errores visitantes pasaron factura a lo que sería una goleada local.

En el complemento, el Sevilla buscaría, aunque sea acercarse al rival. Lopetegui ingresó a dos atacantes para subir el ánimo e intentar concretar el milagro. La segunda parte no fue muy diferente a la primera. Ambos equipos tuvieron problemas en defensa, pero los delanteros no pudieron hacer que terminara en gol. El cuarto tanto no llegaría hasta el minuto 78 cuando Lionel Messi aprovecharía una pelota parada para demostrar su clase y definición. El argentino le pegó directo a puerta poniendo la pelota en la esquina superior, dejando sin oportunidades al portero rival. 

Todo parecía haber terminado cuando al minuto 86, Javier “el chicharito” Hernández sería derribado mientras encaraba al portero. Los reclamos se hicieron presentes por parte de ambos equipos, pero el árbitro tomaría la decisión correcta al expulsar al zaguero catalán. Unos segundos después, Dembélé llegó azotando los brazos y exclamando palabras que para el colegiado serían imperdonables. El anotador del tercer gol fue enviado a las duchas por una conducta aparentemente violenta. Con 4 minutos por jugar, el Sevilla no consiguió aprovechar la situación y el partido acabaría 4 a 0.

La tendencia indicaba que el Barcelona se llevaría esta victoria. Solo unos cuantos aficionados aprovecharon la oportunidad y apostaron por una victoria blaugrana. Tu como ellos apuesta y gana mientras ves a tu equipo vencer el rival. Haz click aquí para ver una lista de las mejores casas de apuestas y conviértete en un ganador.