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Desde el mismo día en el que Ana Julia Quezada fue detenida

El asesinato de Gabriel Cruz fue un hecho muy mediático que seguimos en toda España con atención hasta que llegó el desenlace final del mismo y descubrimos que la novia del padre, que siempre le acompañaba en sus declaraciones a los medios, era detenida con el cadáver del niño en el interior de su coche.

La noticia de esa detención tuvo un impacto brutal en toda la sociedad y, como es lógico, una vez conocido el desenlace, la indignación recorrió las calles y las redes sociales. Pero en este país, tan acostumbrado a los postulados progres, salieron los de siempre a decir que el motivo de esa indignación era más por el hecho de que Ana Julia Quezada fuera negra, mujer e inmigrante que por el hecho de que hubiera asesinado a un niño haciéndolo, además, de la forma que lo hizo.

Salieron inmediatamente los voceros de siempre a soltar tonterías queriendo ocultar la realidad: un niño había sido asesinado. Y empezaron a tergiversar todo con la raza, la nacionalidad y el sexo de la asesina, manipulando una noticia tan terrible como esa de una forma vergonzosa, patética y asquerosa.

Si se dan ustedes cuenta, los argumentos que utilizó Quezada en su defensa en el día de ayer fueron precisamente esos. Como su abogado defensor no será tonto, le habrá recomendado explotar ese argumentario ya que una buena parte de la prensa y una buena parte de esta manipulada sociedad se lo habían puesto precisamente a huevo. Es por eso que ayer pudimos escuchar a Quezada decir frases como estas:“Me llamó ‘negra fea’, le tapé la boca y no recuerdo más; sólo quería que se callara”. Y no solo eso, después añadió que, aunque era un niño “muy educado“, “Una vez sí dijo: ‘Qué nariz tienes tan fea, parece que te han dado una hostia’, pero no lo tomamos en cuenta, nos reímos“.

Pero atentos que aquí viene lo mas fuerte, otra vez intentando defenderse con el argumento de que Gabriel la llamó “negra” y “fea”: “Llegamos a la finca. Él se baja y da vueltas por el jardín, yo quito la alarma y ventilo la casa. Luego entró Gabriel por la habitación del medio. Entra Gabriel con un hacha en la mano. Le digo: ‘Deja el hacha que te puedes hacer daño’. ‘Calla, que tú no me mandas, que eres fea, que yo no quiero que estés con mi padre, que yo quiero que mi padre se case con mi madre, vete a tu país'”. “Dijo: ‘Negra, fea, que te calles, que tú no me mandas…’. Y yo sólo quería que se callara, sólo quería que se callara…

Si se dan cuenta, Quezada basa su defensa en argumentos que le ha puesto en bandeja personajes infames como Lucía Echavarría…

O el panfleto vocero y cuentista de la izquierda, el innombrable Ignacio Escolar…

Y ese argumentando, el vil argumentando que le ha puesto en bandeja personajillos como Escolar o Echevarría son los que va a utilizar Quezada en su defensa, aunque sean a costa de dejar por los suelos la memoria de un niño de 8 años asesinado por una rata que, además, le dejó agonizando durante una hora en la que se pudo haber salvado su vida. Gentuza.

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