Pedro Sánchez vanidoso e incapaz

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Se ha reído de él

El diario ‘El Economista’ publica en el día de hoy un interesante artículo sobre cómo se ha reído Pedro Sánchez de Pablo Iglesias y cómo le ha tomado el pelo durante todos estos meses en los que, en ningún momento tomó en serio al líder de los podemitas ya que, entre otras cosas y tal y como revela el economista, ni siquiera se llevan bien.

Entrando al detalle de cómo se han desarrollado los acontecimientos se revela que en un principio fue el propio Sánchez el que planteaba el gobierno en coalición pero prefirió esperar a que se celebraran las elecciones autonómicas para que las negociaciones no interfirieran en ese resultado.

Pablo Iglesias salió tan “campanudo” de aquella conversación llegando incluso a decir que se habían “puesto de acuerdo” en lo que se “tenían que poner de acuerdo“. Es decir, Pablo Iglesias pensaba en aquellos momentos que estaba casi todo hecho y que tan solo era cuestión de repartirse los sillones.

Lo peor llega después a medida que va pasando el tiempo puesto que Pedro Sánchez nunca quiso pactar con Podemos y su única intención desde el principio ha sido pactar con Ciudadanos. Es decir, Sánchez ha utilizado a los podemitas e incluso ha llegado a reírse de ellos.

Y es que después, recordemos, ya no era gobierno de coalición, la oferta era tan solo de mandos intermedios. Al rato el problema era Pablo Iglesias al que no veían bien participando en un gobierno con Sánchez. El “descoloque” para Sánchez llegó cuando Pablo Iglesias decidió apartarse de las negociaciones y no buscar un puesto directo para él. El caso es que Sánchez ha quedado como lo que todos sabemos que es: un mentiroso y un tramposo.

Lo que ignoran en Podemos es algo muy importante: el verdadero “golpe de mano” lo habrían dado apoyando a Sánchez sin pedir nada a cambio porque eso es lo que nunca habría esperado Sánchez y lo que no quería. Él, en realidad nunca ha querido gobernar. Lo único que ha querido desde un principio es convocar nuevas elecciones. Si Podemos hubiera hecho eso le habría dado la estocada a Sánchez porque los pocos meses en los que hubiera gobernado le podrían haber desgastado por completo.

Enlace directo al artículo de ‘El Economista’

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