emocional

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Cuando las frustraciones, desengaños, problemáticas no resueltas no se resuelven inicialmente se enquistan y se van magnificando hasta hacerse casi irrecuperables. La carencia del equilibrio psíquico y emocional genera somatizaciones, mareos, desorientación, hipotonía, vértigo, trastornos circulatorios. A veces la soledad, la desconexión de todo y de todos, plantear nuevas ilusiones y motivaciones vitales sin contextos y variables extrañas influyan bastan para vigorizar, energizar a nivel psíquico.
Otras veces y ante problemáticas nuevas se suman a las anteriores aflora de nuevo ese conflicto acaso no resuelto.

En muchas ocasiones no basta simplemente la terapia psicológica sino que debe ir acompañada de un tratamiento farmacológico inicial para posteriormente sumarse en íntima conexión a la terapia del psicólogo y finalmente permanecer como control y prevención sólo esta última. Es verdad que los efectos secundarios de las medicinas hacen abandonar una terapia sin completar. Muchas veces los efectos secundarios son paradójicos como excitación, hipotensión, somnolencia, desorientación espacio temporal, mareos.

A veces y dada la dependencia de ciertas substancias el abandono brusco es contraproducente y generará efectos desagradables como desorientación, sudoración. Uno de los efectos secundarios de los antidepresivos son los intentos suicidio. En varios pacientes se produjo esta sensación con un ansiolítico, Orfidal o Lorazepam y al sustituirla por otro de la misma familia de benzodiacepinas, Tranquimazin o Alprazolam con gran poder para eliminar ataques de pánico y agorafobia, ha desaparecido los intentos de autolesionarse o desaparecer.

Cada persona reacciona de forma diferente a un compuesto y por ello se debe ajustar dicho tratamiento hasta una adaptación y retirar o sustituir por el mas adecuado. En todos estos aspectos trascendentes está la raíz de muchas desapariciones, voluntarias, para encontrarse a sí mismo o fruto de una desorientación y ansiedad fruto de una medicación, de su abandono o de un brote ante un suceso inesperado acumulado.

Sabemos que en desapariciones deben contemplarse todas las opciones, posibles o casi imposibles, para actuar con rapidez. Personas con Alzheimer, depresión, desequilibrio emocional, no aceptación de un duelo o ruptura están expuestas a sufrir episodios de desorientación y ello debe contemplarse en todas las búsquedas para evitar accidentes y resultados trágicos pongan en peligro la vida. Escaparse de tu contexto de vez en cuando eso no es malo, es reinventarte y el mejor antidepresivo inicialmente.