ONU nos toma por gilipollas

Una organización cada vez más inservible

No sabemos si en su momento habrá servido de algo, aunque las pruebas nos demuestren que no, pero lo que está muy claro es que la ONU, hoy en día, no sirve absolutamente para nada más que para colocar a líderes políticos vagos y tragones. Y en los últimos tiempos también hemos descubierto que sirve para otra cosa: para poner en marcha todas las pruebas de ingeniería social que se les ocurra a los líderes del globalismo, esos de los que nunca se habla.

Pero por si había alguna duda de la clase de gandules que se colocan gracias a la ONU, hace unos días nos referíamos a una entrevista con Bibiana Aído que trabaja a las órdenes de Michele Bachelet, otra vaga infumable, en ONU mujeres, la división de la ONU que dice trabajar en favor del feminismo y de la ideologçía de género y cuyo principal “logro” ha sido acabar con un concurso de belleza en Quito (Ecuador).

Eso en cuanto a la ideología de género. Fíjense en las dos “figuras” que llevan el asunto de ONU mujeres e imaginen cómo puede funcionar todo aquello. Pero también la ONU se dedica a intentar acabar con otra mentira de esas que nos intentan meter dobladas y que no hay quien se crea, la del cambio climático. Desde que apareció Al Gore con su famoso documental todo el mundo está empeñado en intentar demostrar con datos ridículos que existe un cambio climático y que este es por culpa del hombre.

Por ese motivo, la cuenta de Twitter Onu Medio Ambiente publica algún dato que pueda impactar a la gente para que se asuste un poquito y se rasguen las vestiduras. Ha publicado la cantidad de agua que, según ellos, es necesaria para producir un kilo de carne de res, de cerdo o de pollo. Atentos a los datos porque creemos que con lo que les gusta inventarse cosas creemos que esta vez, o se han pasado un poco, o nos han tomado por gilipollas.