Cambio físico Pedro Sánchez Gremlin malo
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No ha pasado inadvertido para nadie

El cambio físico que está sufriendo Pedro Sánchez en las últimas semanas no está pasando inadvertido para nadie, tampoco para Carlos Herrera. Herrera se ha referido a ese cambio físico, que no es otro que la rápida aparición de canas en la cabeza de Sánchez, y se ha referido también a la imagen que proyectan esas canas en Sánchez.

Y mientras a la mayoría de personas las canas les hacen parecer personas más confiables y bondadosas, en Sánchez sucede todo lo contrario. Parece el malo de una telenovela venezolana, o de una serie tipo ‘Falcon Crest’ o ‘Dinastía’, es decir, se le pone más cara de malo de la que tenía.

Y con gran gracia se ha referido Herrera a ese cambio físico que, tal y como afirma, el único presidente que no lo ha sufrido ha sido José María Aznar. Tiene toda la razón Carlos Herrera, ese mechón de canas es un mechón de “Gremlin malo”. El mechón de la novia del ‘Jovencito Frankestein’ o del doctor Fonkostin cuando estaba creando su maléfico, aunque al final honrado y “popular” monstruo.

Es que es bien cierto eso de que “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Sánchez es malo y eso lo transmite por todos los poros de su piel. Aunque se pusiera una careta de carnaval contínua y esta fuera la del abuelito de Heidi, seguiría dando el aspecto de lo que en realidad es: malo, malísimo.

Podría ser el “Gremlin malo” que dice Herrera o el de la imagen que transmite la fotografía de la ficha policial de cualquier asesino en serie. Esas fotografías que, cuando las ves, no puedes evitar decir: “con esa cara que tiene, este es culpable seguro”.