gilipollas del año en la manifestación del orgullo gay

Manda narices, vaya nivel

A ver, que los gays no se vayan a molestar por esto, no es más que una casualidad. Su famosa representación en Madrid a la que llaman “orgullo gay” concentra a tanta gente que localizar al gilipollas del año es una mera cuestión estadística y el programa Espejo Público ha conseguido la primicia de entrevistarle.

Y el sujeto lo demuestra desde que lo ves, su imagen ya lo dice todo. Ahí va él con el folio recién salido de la impresora y con esa frase que pasará a los anales de la historia por su difícil rima “GAY, O.K.”. Y estamos seguros que, escuchando al individuo, se habrá tenido que recluir durante más de una semana en la sierra, él solo, en alguna cabaña abandonada con el susurro del trino de los pájaros y de la nieve en deshielo para hacer una rima tan compleja.

Pero lo mejor es su explicación. Hay mucha gente en el mundo y tiene que haber más gays para que no haya tanta población porque él es demógrafo y lo sabe. Por no hablar del clima, claro. El clima también sale beneficiado por los gays, acabaremos hasta con el cambio climático. Y todo esto él lo sabe porque es demógrafo, ¿o quizá lo que haya querido decir sea demócrata?

Lo ignoramos, eso es algo que solo lo saben él y sus circunstancias. El caso es que demógrafo o demócrata aquí quien tiene el mérito es el programa de Susanna Griso, y mira que nos hemos metido con ellos, pero lo que han hecho en este programa tiene su mérito. Con la cantidad de gilipollas que hay repartidos por el mundo, localizar así, de golpe y porrazo, al gilipollas del año tiene su mérito y nosotros, que sabemos dar al César lo que es del César, les reconocemos el mérito. Nuestra más sincera enhorabuena a Espejo Público.