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Es inevitable una mención especial para estos cortos mentales

Hay veces que nos encontramos por las redes sociales a unos cortos mentales de un nivel tan ínfimo, que no tenemos más remedio que hacerles una mención especial puesto que dicen tantas tonterías que nos preguntamos cómo serán capaces de retener hasta sus propias babas dentro de su boca.

Los dos que nos hemos encontrado hoy son de un nivel especial, de esos que les falta hasta un hervor para tener el primer hervor, de esos que si pusieras el oído a su lado y estuvieran con la boca abierta escucharías el mar como si fueran unas caracolas.

Tenemos por un lado a un “colega” de Boris Johnson al que Johnson le debe confesar todos los secretos de estado, será para que le aconseje. Un tipo que dice tal tontería que, fuera verdadera o falsa, no habría por donde cogerla y nos importaría a todos los españoles exactamente lo mismo, o sea, nada.

Atentos al gran “secreto” que dice que “le han pasado” desde su CDR:

Y a nosotros, que la opinión de Boris Johnson sobre Cataluña nos importa lo mismo que el nombre de su peluquero, nos importa más la salud mental de un tipo al que le cuentan una batallita como esa y va a publicarla en Twitter como si fuera la mayor bomba mundial, se produzca o no.

Pero, por si eso fuera poco, después nos hemos encontrado con el “vikingo”, mitad “gallego”, mitad “catalán” que publica en sus redes sociales que, a pesar de que es separatista desde el 1 de octubre, ahora resulta que le ha pegado tan fuerte que nos quiere matar a todos. El nuevo separatista, heredero del separatismo siempre cobarde que ha huído por las alcantarillas, ahora nos quiere matar a todos. Uuuuyyy Miki, ten cuidado no te vayas a hacer pupa.

Y viendo a esta fauna, viendo que de cerebro andan con lo justo para pasar una mañana, nos preguntamos, ¿cómo no les van a saquear los políticos separatistas? Si lo raro es que no les saqueen el triple de lo que les saquean, lo raro es que, con esas neuronas que calzan, no les dejen directamente a cero.

Y viendo todo esto solo se nos ocurre enviar un abrazo muy grande a todos los que les toca convivir con esta gente al lado y no piensan como ellos. Les entendemos perfectamente, si son insufribles en las redes sociales, entendemos también lo que debe ser tener que cruzarte con ellos a diario por la calle.