Ramón García Grand Prix animalistas

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Los animalistas, otro de los “lobbys” poderosos

En la misma semana en la que se acaba de celebrar el desfile que representa a uno de los “lobbys” más poderoso a nivel mundial, el gay, aparece Ramón García en la Televisión de Castilla La Mancha y le mete un dedo en el ojo a otro “lobby” que también tiene bastante poder en los últimos tiempos: el de los animalistas.

Y todo para explicar el sorprendente e increíble motivo por el que no vuelve el programa ‘Grand Prix’ a ninguna de las plataformas de televisión que operan en España. Y ramón García lo deja meridianamente claro con su respuesta: “por el miedo a los animalistas”.

Y es que, al parecer, los animalistas se quejaban al programa, que García dirigió también dos años, del trato que se le dispensaba a la vaquilla. García lo recordaba y recordaba, también, cómo había invitado a los miembros de varias plataformas animalistas a ver cómo vivían las vaquillas, tras escuchar sus quejas. Según afirma García en la entrevista, nunca fueron.

Es bastante elocuente y clara la explicación de García y mucho más cuando añade que, por otra parte, los animalistas nunca se preocuparon por el estado de las personas en el programa, por las que recibían golpes en las pruebas, lo cual le resulta tan sorprendente como a nosotros.

El tema de los animalistas en España roza el esperpento más absoluto, solo hay que ver de qué forma insultan a Ramón García tras estas palabras. Normalmente, cuanto más animalista y enfervorecido animalista se declara alguno en redes sociales, más hervores le faltan. Es la España del postureo, esa que nos tiene tan hartos, esa en la que se tiene que decir que es de algo porque si no es atacada.

Esa de las modas y en la que ninguno de los tontos que tanto sufrimos se sale ni un milímetro de la linde, aunque la linde se acabe. Atacar a Ramón García por estas palabras es del género tonto. Que se lo hagan mirar porque, a pesar de que ser tonto está de moda en España, es una moda que está ya completamente saturada de gente.