Navarra
ÚNETE A NUESTRA NUEVA PÁGINA DE FACEBOOK. EMPEZAMOS DE CERO
ÚNETE A NUESTRO NUEVO CANAL DE TELEGRAM
ÚNETE A NUESTRA NUEVA COMUNIDAD EN VK

El próximo jueves día 1 de agosto, el Parlamento Foral de Navarra celebrará la sesión de investidura en la que la socialista Chivite, intentará acceder a la presidencia del Reino, contando a su favor con los votos de Geroa Bai, Podemos, Ezquerra Navarra y con la segura abstención de la izquierda abertzale, Bildu.

Esta investidura que aunque legitima democráticamente, resulta inmoral, teniendo en cuenta que varias de las formaciones políticas que conforman el cuatripartito, en este caso Geroa Bai y Bildu, tienen como objetivo la incorporación de Navarra a la Comunidad Autónoma Vasca, a pesar de que mayoritariamente el poco más de medio millón de habitantes del Reino, siempre se han mostrado en contra, coincide con el hecho de que en el Parlamento Vasco, se ha elaborado una reforma estatutaria en una comisión parlamentaria y con la circunstancia de que desde Moncloa, según se expresan en informaciones periodísticas del pasado mes de abril, se estaría preparando la adecuación fiscal de los navarros al régimen foral Vasco, si se produjera en un futuro un referéndum de anexión tal y como permite la disposición transitoria cuarta de la Constitución.

Si nos retrotraemos a la historia, un nieto del rey de Pamplona, Sancho Garcés I, Sancho III el Mayor (1000-1035), convierte el reino de Pamplona en reino de Navarra y logra su máximo esplendor al incorporar a su territorio Sobrarbe, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, el Condado de Castilla, así como el Condado de ARAGON, porque era Conde de Castilla al haberse casado con Doña Munía, heredera del Condado desde 1029. A su muerte, nacen los Reinos de Castilla, de ARAGON y de León, con sus hijos como primeros monarcas (García de Nájera como rey de Navarra, Ramiro como rey de ARAGON, Fernando como rey de Castilla y Bermudo como rey de León, territorio que pasó a Castilla después de su muerte).

Desde entonces hasta hoy, Navarra ha sido una de los reinos ejes de la historia de España hasta que como consecuencia de la “Gamazada”, nombre que recibe el intento de derogación de los fueros vascos y navarros eliminando todos desde 1893 por parte del gobierno de la Monarquía, Sabino Arana, junto con varios dirigentes políticos vizcaínos acude a Castejón para secundar la protesta por la decisión del gobierno de la monarquía.

Desde ese mismo momento, el nacionalismo vasco no ha cejado en su intento de incorporar a Navarra a su territorio, a pesar de que sus habitantes y reino, tienen una vinculación mínima con el territorio vasco y la configuración geográfica y cultural de Navarra, es dispar en sí misma con pocas vinculaciones a lo vasco, salvo en aquellas zonas colindantes como es es el caso de La Barranca, en donde desde que fuera nudo ferroviario hace algo más de un siglo junto con la emigración proveniente de otros puntos de España, sus habitantes acudían a trabajar a las localidades guipuzcoanas de Legazpia y Zumárraga  de manera diaria por ferrocarril.

Navarra, comunidad foral con régimen económico y legislativo propio, ha estado siempre en el punto de mira del nacionalismo como eje de su expansión territorial y parte de ese sueño de nación vasca expresado por Arana con el apelativo de “Zazpi Batian” (siete en uno) junto con Guipúzcoa, Vizcaya Álava y tres territorios franceses.

El hecho de esta incorporación de Navarra a la CAV, supondría la ruptura de la comunidad foral como ente autonómico y una desnaturalización de la historia y realidad de su población, puesto que, salvo el norte de Navarra y la zona de la Barranca, no hay relación de costumbres ni semejanza y ni tan siquiera de idioma ni de dependencias económicas mutuas.

Pero quizás el hecho más significativo de las pretensiones de anexión de Navarra al País Vasco, es que forma parte de la alternativa KAS  defendida por la banda terrorista Eta, que comenzó a plantearlo políticamente con la Constitución  de “la Mesa de Alsasua” en 1979 que daría lugar a la creación de Herri Batasuna como formación política, quien durante su vida institucional y hasta que fuera ilegalizada, hizo de Navarra uno de los ejes de sus políticas y de sus conmemoraciones del Aberri Eguna o día de la patria vasca.

Pues bien, todo eso puede volver a repetirse el próximo 1 de agosto si el socialismo navarro acepta el hecho de que precisa los votos de Bildu para gobernar y sobre todo por lo que se expresa en una comunicación interna de la formación de la izquierda abertzale, en donde anuncia que se abstendrá en la investidura de Chivite y así convertirse en el eje de la política navarra en los próximos cuatro años.

¿Es quizás este el acuerdo entre la izquierda abertzale y el PSOE el inicio del fin de Navarra como Comunidad Foral?

Sin duda es e inicio del camino hacia la muerte de una de las comunidades trascendentales de nuestra España y el inicio de acuerdos de colaboración entre socialistas y bildutarras, camuflados de abstención, tal y como en su día se plantearon dirigentes socialistas de triste recuerdo y que hicieron de Cataluña, otro avispero político de la España constitucional. El problema no es una aspiración política, el problema es ser ayudado por quienes defienden lo mismo que ETA.

Por sentirme navarro, por serlo de origen por sangre y convicciones ¡¡VIVA NAVARRA FORAL Y ESPAÑOLA!!

2 Comentarios

  1. Vaya sarta de mentiras y tergiversaciones de la realidad navarra, del pasado, del presente, de la Historia. El hecho de tener una ideología, respetable como todas, no justifica la mentira ni la falsedad.

  2. Si el señor que escribe este artículo fuera, en vez de periodista, abogado, arquitecto, ingeniero o médico, le retirarían la licencia, por faltar al código deontológico de su profesión: vaya sarta de estupideces y falsedades que ha escrito.

Comments are closed.