Carmena pederasta violador

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Consejos vendo que para mi no tengo

Manuela Carmenza es de esas de los consejos vendo que para mi no tengo. La noticia la publicaba hace algún tiempo el diario “ABC” y es de las que deberían dejar bien calladita a la alcaldesa, antes juez, durante una larga temporada.

En esa noticia se relataba cómo Manuela Carmena, siendo juez en el año 2008, rebajó una sentencia a un pederasta acusado de violar en varias ocasiones a dos niñas de 15 años, al no haber ofrecido, las víctimas, “ningún tipo de resistencia”. En aquel caso, la Fiscalía pedía 25 años de cárcel para el pederasta y ella le condenó a ocho. El motivo de la rebaja en la condena es no haber encontrado indicios de haber “mediado violencia“, tal y como marca el Código Penal.

Sin embargo, Carmena decía de la sentencia inicial de “la manada” que «estaba profundamente equivocada» y expresaba su deseo de que fuera revocada por el Supremo, como finalmente sucedió. Añadía, además que «se reconocen los actos de agresión sexual pero se describe mal la situación de intimidación que, sin duda, debió sentir la muchacha».

Hay que tener la cara como el cemento armado

Carmena demuestra con este hecho, una vez más, que tiene la cara como el cemento armado. Ella es la única juez que tiene derecho a interpretar el Código Penal como ella quiera. No así sus compañeros jueces que dictaron la sentencia de “la manada”. Ellos tienen que hacerlo, no como ellos quieran, sino como quieran Carmena y los suyos.

Pero el caso de Carmena es aún más grave, si cabe. Juzgaba a un pederasta, a un tipo que condenó a ocho años por violar a dos niñas y ya está en la calle. Y ella, Carmena “la cachi“, sí que puede hacerlo. Será porque cree que ella vale más que los demás, ¿no? Menuda caradura, con este hecho reconoce que ella dictaría sentencias, no en función de la ley, sino en función de lo que a ella le hiciera quedar mejor ante los demás.