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Mirando hacia atrás uno se da cuenta que no iba descaminado en aquellas apreciaciones que echando la vista hacia atrás,  aquellos días del 15M en la puerta del sol madrileño de aquella manifestación, decían  que espontánea, que era un movimiento de personas, llamadas también de descamisados y algunos que estas protestas pacíficas, era promover una democracia más participativa para así alejar el bipartidismo que por aquel entonces estaba dominada por PP y PSOE  y oprimido por banqueros y poderes de alta gama. Uno de los lemas que imperaba en esta Puerta del Sol decía: “No somos marionetas en manos de políticos y banqueros”. O “Democracia real ¡YA! No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”.

De aquellos días a estos más cercanos que tiene este partido llamado Podemos —salido en aquellos días— se le está viendo un cambio radical, lo mismo que quería hacer de España, con las políticas participativas que quería este engendro de partiditos, cuyos nombres están acabando con el nombre matriz, bajando enteros y revolucionando  ese mapa que presagiaban que iba a salir de aquella Puerta del Sol. No hay nada más ruin y guarro que echar la vista detrás de nuestra basura, y no ver los detritos que se ven por  los regueros que van dejando a sus espaldas. Esto es lo que le ha pasado a este movimiento del 15M o lo que es lo mismo que decir Podemos.

Ahora resulta que su líder “el coletas” va dejando estelas e inculpando a sus líderes de los malos y decepcionantes resultados en estas últimas elecciones. Lo dicho hay que mirar atrás para no mancharse insultando por lo bajini a sus camaradas comunicando que no sabía cómo se llamaba este partido. Mirándolo bien, ha tenido tantos nombres, y según los territorios que cada uno ha querido ser el “jefe” de su marca. Y para seguir entroncado en el poder, Pablo Iglesias ha perdido el norte.

Las horas bajas de este simulacro de partido se le ve ahora deteriorado, roto, prejuzgando a diestro y siniestro, su estampa se ha tronchado: los compromís, las mareas y los desatinos de nombres aparejados a Podemos han ido deshojando las hojas de esa mentira, diluyéndose como un polo al sol. Aquellos días en la Puerta del Sol, está tan lejos que cuando estos, si se acuerdan de aquello de “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. Le ha estrellado a Pablo Iglesias, este enemigo de los banqueros, seguramente y al parecer le han auspiciado a comprar el Casoplon y no somos mercancía de políticos son los que les han puesto en su chalet de Galapagar y parejas de Policías Armadas para que este jefe del movimiento del 15M le custodien, escoltándolo día y noche a este coletas que tanto sacudió a la casta, ver para creer.

A Podemos todo esto se le veía venir, su estructura era tan enclenque para su movimiento político que poco a poco ha ido desmembrándose a pasos agigantados, su estructura se le está yendo al garete, sino se le ha ido ya por los cerros del olvido.