pactos de la vergüenza

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Una vez finalizadas las elecciones Autonómicas y Locales, y dado que para la gobernabilidad no es válida la formación política que mayores votos haya obtenido, se precisa de pactos con otras formaciones políticas para alcanzar las mayorías absolutas que generen gobiernos estables. Lo excepcional en España, es que se gobierna por formación política con mayoría simple (mayoría de votos). Y como esa fórmula de gobierno en minoría, no es rentable, se acude a los pactos de la vergüenza.

Y los calificamos de pactos de la vergüenza, pues con independencia de pactos entre bloques de formaciones de izquierdas y entre bloques de formaciones de derechas, que pueden considerarse naturales, existen otros contra natura y que suponen de alguna manera un fraude para los ciudadanos que han votado a determinadas formaciones políticas, y que ven que su formación pacta con otra u otras que les pueden producir rechazo.

A esta “guinda” que pervierte la voluntad del ciudadano, se une el anuncio de los perdedores, aunque hayan conseguido ser los más votados al presentar mociones de censura (sin tener en cuenta, el mínimo de tiempo que exige la Ley, dos años para poder formular la moción de censura) y dar un nuevo vuelco a los pactos, a través del transfuguismo.

El juego sucio de la política, nos lleva a estas situaciones esperpénticas.

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Miguel Bernad
Letrado del Ayuntamiento de Madrid, donde fue asesor del polémico concejal Ángel Matanzo. Miguel Bernad se presentó en las listas del Frente Nacional para las elecciones al Parlamento Europeo de 1987 y de 1989, y fue su secretario general hasta que el partido heredero de Fuerza Nueva se disolvió en 1993. Bernad registró otro partido, Derecha Española.​ En mayo de 1995, Miguel Bernad fundó el sindicato Manos Limpias, con sede en la madrileña calle Quintana. Desde entonces, Manos Limpias está presidido por Francisco Jiménez Luis y su secretario general es el propio Miguel Bernad.