La Reina Letizia y Pedro Sánchez

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El Instituto Ramiro de Maeztu

Si revisamos las biografías del actual Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y de la Reina Letizia parecen tener varias cosas en común que podrían convertir sus vidas en una suerte de vidas paralelas.

Para empezar sus edades, ambos nacidos en el mismo año aunque Sánchez con 47 años cumplidos en el mes de febrero, edad que cumplirá la Reina Letizia el próximo mes de septiembre. Coincidieron también estudiando en el mismo instituto, en el Ramiro de Maeztu de Madrid, aunque Sánchez lo hacía en el turno de mañana y la actual Reina lo hacía en el turno de tarde.

Conocieron a sus actuales parejas con la misma edad, a los 30 años, y estamos seguros que ninguno de los dos imaginaban acabar donde han acabado cuando coincidieron cursando sus estudios de B.U.P., aunque no coincidieran nunca en la misma clase.

Y uno de los rasgos en los que más parecen coincidir los dos es en su resurgimiento cuando nadie daba un duro por ellos, él cuando tuvo que salir del PSOE y ella con sus conocidos enfrentamientos con su familia política.

El vanidoso Pedro Sánchez

Pero si hay un rasgo en el que ambos no parecen coincidir y que es bien conocido por todo el mundo es por la vanidad y el egocentrismo, característica bien conocida de Sánchez, y que le hacen creerse el “ombligo del mundo” como bien demostró en un pasaje de su libro “Manual de Resistencia” y que relata el momento en el que la Reina, según confesó Sánchez, quiso asistir a la reunión que Sánchez mantenía con Felipe VI en la Zarzuela.

Sánchez relata ese momento de esta forma: “La Reina Letizia tenía mucho interés en conocerme, habíamos ido al mismo instituto“. Una vez más, y van cientos, Sánchez se colocó a sí mismo en el centro del universo, todos quieren conocerle. Y, a pesar de que podamos creérnoslo, resulta una confesión infantil e indiscreta de un engreído que se cree superior a todos cuantos le rodean. No hay más que verle con sus andares con los que parece que va a romperse cada vez que se mueve.

Si tenemos en cuenta todo esto y la conocida fobia de Letizia hacia los distintos líderes del PP a los que ha conocido y a los que nunca ha tratado demasiado bien, parecería como que con Sánchez en el gobierno ella está la mar de cómoda, a pesar de la conocida animadversión de Sánchez hacia la monarquía. Pero este no debe ser un problema para Letizia, esa fobia la tiene también su tía podemita.