divina claridad

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Este domingo celebramos el hecho que Desciende Dios Espíritu Santo, la divina claridad, de Quién nos dijo Jesucristo que estaría con nosotros asistiendo con la Palabra y la Acción de gracias a la Iglesia y a sus hijos hasta el final de los tiempos, sucedió cincuenta días después de la Resurrección de Jesucristo y diez días de su Ascensión a los Cielos.

La divina claridad es esencial, “in se”, y nos la da a la Iglesia que es una sociedad de naturaleza divina y humana y jerárquica, formada por hombres, y que la da a los miembros de la Iglesia que la piden, la divina claridad, para sus vidas a pesar de sus errores que luchan por salir de ellos. Esta naturaleza de la Iglesia no la soportan los amigos del mal, que odian a Dios y a la Iglesia, y se creen dioses.

Ahora, los de siempre, atacan a la Iglesia y a los católicos porque van a favor de las corrientes del bien: porque dicen sí a la vida y no a la muerte voluntaria de los asesinatos del aborto y el suicidio asistido de la eutanasia, según la Palabra de la divina claridad; porque dicen que sí al matrimonio heterosexual y no al erróneo concepto de matrimonio homosexual; y porque la divina claridad dice que sí a la libertad de los hijos de Dios en la Fe y educación de los hijos por los padres, y dice no a la dictadura del pensamiento único en la educación de los hijos y a la religión católica.

El Papa Francisco dijo ayer ante una eutanasia por un traumatismo depresivo por abuso sexual, en un tweet: “La eutanasia y el suicidio asistido ‘son una derrota para todos’. La respuesta que hemos de dar es no abandonar nunca a quién sufre, no rendirnos, sino cuidar y amar a las personas para devolverles la esperanza”. (Tweet del Papa Francisco, 5 junio 2019).

Y a mí entender, este mensaje es de divina claridad, que habla de acompañar siempre, cuidar, amar y dar esperanza sin rendirse a quién sufre. Este mensaje tweetero, no es propio de los de la maligna confusión, quiénes nunca hablan de amor, esperanza, ni de cuidar sin rendirse a quién sufre.