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La monja forofa

Sor Lucía Caram, esa monja que debería estar encerrada meditando y se pasa el día en Twitter, parece atacada de los nervios ante la posibilidad de que Ada Colau se haga con la alcaldía de Barcelona y tumbe las opciones del separatismo representado en ERC y en Ernest Maragall.

Y ese ataque de nervios es especialmente divertido para alguien que no aguanta a ninguno de los tres, ni a la monja forofa, ni a Ada Colau, ni, por supuesto, a Ernest Maragall. Pero es que, además, la monja forofa tiene un problema muy serio que, además de gustarle que se hable de ella más que a un tonto un lápiz, es una histérica de tomo y lomo.

Ada Colau, la que nunca iba a entrar en política, anda loca por la música de volver a ser alcaldesa de Barcelona y publicaba el siguiente mensaje a través de su cuenta de Twitter: “Presentamos la candidatura para la alcaldía del Ayuntamiento de BARCELONA porque ahora somos la única fuerza que puede liderar el gobierno de gran alcance y cruce de la izquierda y las políticas valientes requeridas por la ciudad. Debemos superar la política de bloqueos y por esa razón damos un paso adelante“.


Y la Caram, ese alma caritativa y tranquila que reside en un convento religioso, contestaba a Ada Colau lo siguiente: “La mentira y las ansias compulsivas de poder @AdaColau te hacen negar todo lo que afirmaste desde que eras activista y no te presentarías a la politica, pasando por ignorar a los que te hicieron alcaldesa y ahora k trabajas para que no gobierne el más votado. #EnLosBrazosDeValls“.


La monja esta es una joyita, lo tiene todo. No solo es una argentina que se mete en los asuntos del país que la ha acogido abrazando al separatismo que lo quiere destruir. Por si eso fuera poco, es una comunista a la que no le basta con abrazar una ideología tan terrible como esa, es, además, comunista y separatista, vamos, un cielo de mujer. Y después va y dice en su biografía de Twitter que es una monja Contemplativa. Sí, sí, contemplativa.

Llama mentirosa a Colau y es cierto, es una mentirosa. Pero es igual de mentirosa que ella, son las dos caras de una misma moneda, mentirosas a las que le gusta la fama más que comer con los dedos. Dos almas gemelas que cualquier día de estos se van a acabar tirando de los pelos, lo que nos vamos a reír…

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