Perfil de Twitter de Ramón González

ÚNETE A NUESTRO NUEVO CANAL DE TELEGRAM

Terrible

Terrible, esa es la definición de lo que hemos sentido cuando hemos podido leer el mensaje desesperado que ha enviado el tuitero @Ramon655275 a través de su cuenta de Twitter: Ramón, quien reconoce en su propia biografía estar pasando por una situación económica y personal extremadamente delicada, ha lanzado ese mensaje que denota su gran desesperación y su gran frustración.

Que va a pasar conmigo? Estoy muy enfermo, no puedo trabajar. Cobro 457€ al mes. Que hará el Psoe con mi pensión no contributiva. Me veré en un cajero automático durmiendo dentro de unos meses? Antes de pasar por eso, pienso suicidarme. Os doy mi palabra“.


Resulta que en la España de la ayuda al refugiado, en la España que se recibe con los brazos abiertos al inmigrante, en la España a la que muchos de esos inmigrantes llegan con todos los gastos pagados, nos encontramos con muchas personas como Ramón. Gente a la que las circunstancias de la vida le han llevado a una situación extremadamente delicada y ven en el suicidio la única solución. La gran diferencia es que la mayoría calla y Ramón lo ha gritado a los cuatro vientos.

¿Qué va a pasar con todos esos españoles que están pasando por lo mismo que está pasando Ramón? ¿Por qué no hay ayudas públicas para ellos y sí la hay para inmigrantes recién llegados a los que se les paga todo? ¿Es esto normal? Y lo peor es que, tal y como está España, el grito de Ramón no será escuchado por ningún organismo público y por ninguna institución. Ramón no tendrá de su lado a ninguna asociación subvencionada, a ningún colectivo de izquierdas que le apoye y salga a la calle para intentar ayudarle.

Es más extranjero en su propio país que los recién llegados que lo tienen todo según se bajan del bote. Queremos mostrar desde aquí nuestro apoyo y nuestra solidaridad con Ramón y con todos los españoles que estén sufriendo lo mismo que él y esperamos de corazón que se le ayude y que no llegue a cumplir ese mensaje que ha dejado escrito y por el que a muchos se nos ha helado la sangre.