Puigdemont

ÚNETE A NUESTRO NUEVO CANAL DE TELEGRAM

Cuando a uno le sobra tiempo o de hecho no tiene nada que hacer, dedicarse a liarla debe ser de lo más entretenido. No sé cuántos, de los que rodean a Puigdemont, se dedican a ver en que pueden tocar los ‘cataplines’ al gobierno de España, el cual debe tener dedicada muy poca gente o más bien nadie a prever la siguiente liada. Su brillante idea de ser candidato las elecciones europeas por Bélgica se difuminó y luego lo quiere ser por España.

Desde que la JEC le negara, a él y a dos más de sus conmilitones, el derecho a ser candidatos por ‘no ser residentes en la localidad en la que están empadronados, cuando la inscripción en el censo electoral es indispensable’, la fiscalía no aceptó la interpretación restrictiva del derecho al sufragio pasivo y ellos recurrieron a la justicia, al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Madrid que, intuyendo el marrón, lo elevó al Tribunal Supremo y este se lo devuelve y con prisas, no sin antes  hacer constar en su decisión que no contemplan “causa de ineligibilidad” y que por tanto tienen todo el derecho a figurar en la listas.

El Juzgado nº 2 de lo Contencioso de Madrid les deja ser candidatos y ya se asoma el siguiente lío que será si conseguirán o no el acta de diputados, sin pisar España, para ejercer como eurodiputados y acorazarse con la inmunidad que buscan con esta maniobra. Este será el siguiente capítulo del Puigdemont show para seguir mediáticamente bien vivo.

No entiendo nada. ¿Cómo dudar de lo democrática que es una justicia que revoca la decisión de toda una JEC? ¿Alguien me lo explica?