Tribunal Supremo

La Sala 2ª del Tribunal Supremo acaba de archivar la denuncia contra la Ministra de Justicia, Dolores Delgado, que pese a encubrir y no perseguir un delito, para el Tribunal Supremo y el Fiscal, ello no es delito.

Lo que es delito para cualquier ciudadano, no lo es para la Ministra de Justicia, que es la superior de los jueces.

El ex comisario Villarejo en una comida en el Restaurante Rianxo de Madrid, compartiendo mesa, comida, bebidas con Baltasar Garzón, la propia Ministra de Justicia, Dolores Delgado, entontes Fiscal de la Audiencia Nacional, les relata que tiene organizada una escuela de azafatas (club privado) para obtener información vaginal de empresarios, jueces, políticos y luego chantajearles.

La Ministra Dolores Delgado avala el delito, aplaude las actuaciones de Villarejo, y además dentro de ese contubernio de organización criminal, se permite acusar a Magistrados del Tribunal Supremo que en Colombia tuvieron relaciones con menores.

Pues bien, el Tribunal Supremo, en un Auto, que se notifica a los medios de comunicación, y ocho días más tarde al denunciante Manos Limpias (Miguel Bernad) no ve delito alguno. Cualquier ciudadano con los hechos relatados no solo estaría procesado sino condenado.

La impunidad de que gozan en España determinados personajes a la hora de aplicarles el Código Penal es lisa y llanamente escandalosa, vergonzosa y que pone en evidencia primero que la Ley no es igual para todos y segundo lugar el desprestigio del Poder Judicial.

Es un verdadero sarcasmo manifestar reiteradamente que existe independencia del Poder Judicial, el refranero español es elocuente a este respecto:” dime de que presumes y te diré de que careces”.

La vergüenza para el Poder Judicial es que tengamos una Ministra, nada menos que de Justicia que encubra delitos, que no los persiga, que insulte a sus compañeros del Tribunal Supremo y que estos no se hayan atrevido a procesarla. Ver para creer, esta es la España democrática y de derecho y de que todos somos iguales ante la Ley, excepto la Ministra de Justicia, Dolores Delgado.