Jiménez Losantos canta las verdades de Rubalcaba con un editorial demoledor:
Jiménez Losantos y Rubalcaba

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Blanqueamiento de un oscuro personaje como Rubalcaba

Llevamos unos días en los que estamos leyendo artículos y editoriales surrealistas sobre Rubalcaba vengan del medio que vengan. Sea un periódico de derechas, de izquierdas o de lo que sea, se pone a Rubalcaba como si hubiera sido una especie de santo varón, en plan “estadista” o un hombre de estado que se hubiera desvivido por el bienestar de todos los españoles.

Nada más lejos de la realidad. Rubalcaba era un hombre de partido cuyos siniestros movimientos tras las bambalinas solo tenían un fin, la hegemonía de un partido del que vivía y para el que vivía.

Federico Jiménez Losantos ha sido uno de los pocos periodistas que, tras la muerte de Rubalcaba, han hablado claro de quién fue y todo lo que hizo, alejándose de las edulcoradas palabras que la mayoría de los medios le han dedicado. En el día de hoy ha publicado un extraordinario artículo en Libertad Digital sobre Rubalcaba cuyo título despeja todas las dudas de lo que te puedas encontrar en su interior: “El epitafio de Rubalcaba: España merece un Gobierno que le mienta“.

Y es que nosotros no podemos hablar de Rubalcaba por lo que fuera o dejara de ser en su vida privada, hablamos de lo que ha sido en la vida pública, en la vida política y, en lo que a eso respecta, nada bueno se puede decir de él. En el artículo de Federico Jiménez Losantos se habla de todo ello sin ningún tipo de complejo y sin medias tintas: “Depreciada como están la palabra “estadista” y el concepto “hombre de Estado”, es lógico que se apliquen a cualquier difunto o simplemente jubilado de la política. Pero, dejando aparte la valoración personal, que es asunto de familia, allegados y allegadas -la más famosa, también difunta-, conviene recordar brevemente cómo ha perjudicado Rubalcaba a lo largo de su carrera los intereses del Estado y de la Nación. Llegó con un centón de penenes a la cátedra, sin afrontar las oposiciones de la generación anterior, exactamente igual que la LOPJ de 2005 enterró a Montesquieu y con él a los jueces de la meritocracia franquista y ucedista, para sustituirlos por los de carné socialista o comunista“.

Poco más que añadir excepto que recomendamos la lectura de ese extraordinario artículo y nuestra alegría porque siga habiendo algunos periodistas, aunque cada vez sean menos, que le sigan llamando al “pan, pan y al vino, vino”.

Enlace directo al artículo: “El epitafio de Rubalcaba: España merece un Gobierno que le mienta”.