Imposturas

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Mientras Sánchez quiere ser Rey, Rivera va de líder de la oposición e Iglesias actúa de vicepresidente, Casado que parece noqueado no quiere que le arrebaten su rol. De momento parece que todo el mundo ha asumido que la victoria de Sánchez, sus 123 diputados, le inviste por sí sola como Presidente electo que no solo marca los tiempos, sino que hace bailar a su son al resto.

Rajoy, con 119 no pudo y con 137 las pasó canutas para ser investido. De hecho, la batalla infantil de Rivera por adelantar en la foto a Casado como flamante, o fracasado más bien, líder de la oposición, no cuenta con el visto bueno del nuevo reyezuelo victorioso don Pedro Sánchez. Desde Moncloa no solo convocan antes a Casado, sino que también le otorgan la sala más exclusiva que merece por sus escaños, mientras que a Rivera le derivan a la de todos.

Es interesante lo que dijo Don Albert cuando los periodistas le hicieron notar ese desaire:  “yo no mido el tamaño de las salas, con la que está cayendo, yo no sería un líder político de nivel de este país si me dedicara a comentar las salas”; vaya argumento para él que, con menos diputados, quiere sobrepasar por mor de repetirlo al que quedó por delante y presentarse como la guinda del pastel de la oposición parlamentaria al aún no investido Pedro Sánchez.

Por cierto, aquí nadie movería ficha hasta las elecciones autonómicas y locales del día 26, si no fuera porque el día 21 deben constituirse las mesas del Congreso y del Senado y eso sí, y muy a su pesar, les obligará a mojarse antes.

No entiendo nada. ¿Tan infantiles son algunos que en contra hasta de la realidad pierden el tiempo en convencernos que llegando después han llegado antes? ¿Alguien me lo explica?

 

@jmfrancas

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