Iker Jiménez asesinato Barcelona marroquí
Iker Jiménez

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Es terrible lo que está pasando

Ante la incredulidad e indignación que produce no ver a ninguno del “hermana yo sí te creo” o “ni una más” cuando se producen violaciones o asesinatos de mujeres a manos de inmigrantes y el silencio generalizado que guardan los medios de comunicación ante estos hechos, leer las palabras que ha publicado una persona como Iker Jiménez en su cuenta de Twitter produce un ligero alivio.

Y es que, por suerte, aún queda gente íntegra como Iker que llama a las cosas por su nombre y que, a pesar de su enorme popularidad, no tiene miedo alguno a que le tachen de lo que sea o a que le puedan criticar los políticamente correctos. Escuchar sus reflexiones en su programa de televisión o a través de los podcasts da gusto porque se puede comprobar que no todo está perdido y que todavía queda alguna persona muy mediática, como es su caso, que no se calla ante las injusticias y que no pretende manipular.

En esta semana se producía un terrible asesinato en Barcelona. Una chica de 17 años entraba en un bar y a los pocos minutos era degollada por el propietario del mismo, Farid, un marroquí de 32 años. Y la mató así, sin más. Solo porque tuvo la terrible mala suerte de entrar en su bar. Solo por coincidir con un salvaje como él, sin conocerse de nada este miserable degolló a esa pobre niña.

Y la reflexión que hace Iker Jiménez ante esta salvajada nos la hacemos todos: “Tenía 17 años. Fue atacada ayer por Farid – que no la conocía- a las tres de la tarde y en el centro de Barcelona. La han degollado. Espero, por el bien común, que el fenómeno de los ataques “al azar” no esté llegando a España. Tras estudiar lo que pasa en UK es para temblar“.

Y esto mismo pensamos todos. Esto es lo que nos están trayendo las Carmenas, las Colaus, los Pedro Sánchez y los progres de turno. Gentuza que está atacando a mujeres de una forma indiscriminada y, lo peor, cuando este tipo de gentuza hace eso o callan, o nos culpan a todos los hombres. Ya va siendo hora de que esta pesadilla se acabe.