El País

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La entrada de VOX en el escenario político de nuestro país ha originado una reacción mediática llamativa, como no originó la aparición de un partido de la ultraizquierda comunista como fue Podemos, a pesar de que Podemos juega con algo tan grave como la unidad de España. Porque, por lo demás, VOX es tan constitucionalista, tan demócrata (y con más democracia interna, que otros), tan defensor de las libertades consagradas por las leyes como cualquiera de los restantes y con más control interno contra la corrupción que Podemos, que el PSOE, que Ciudadanos y que el PP.

¿A qué se debe entonces que en el ataque a VOX se hayan unido el cripto comunismo del PSOE, la extrema izquierda de Podemos, el relativismo-laicista de Ciudadanos y el que también existe en el PSOE? Pues muy sencillo, y lo saben todos estos partidos políticos, aunque se lo callan y lo encubren disparando en otras direcciones para no descubrir sus cartas. Se debe a que la ideología política de Vox es coherente con el cristianismo. ¡Ahí les duele! Y encima, no es un partido confesional, lo que les irrita todavía más porque no pueden meter dentro a los curas.

En un artículo publicado el 13-05-19 en un diario que se considera serio, y que es un referente entre los relativistas-laicistas de la prensa, como es El País, se encuentra una andanada de disparos “en todas direcciones” para demonizar a VOX, sin molestarse la ilustre periodista que lo firma en justificar sus afirmaciones. El lector avisado puede comprobar la falsedad o aparente verdad de los siguientes “disparos”:

  • “pedir los nombres de las personas empleadas en las unidades contra la violencia de género,
  • identificar delincuencia e inmigración,
  • defender los grandes patrimonios,
  • profundizar en las diferencias de clase,
  • conceder rebajas fiscales a las capas más privilegiadas de la sociedad,
  • jalear un tradicionalismo alcanforado,
  • cuestionar la libertad sexual y reproductiva de las mujeres,
  • convertir a los homosexuales y lesbianas en ciudadanía de segunda,
  • meter miedo, subrayar el discurso del odio, apelar a las pasiones más bajas, resucitar fantasmas, contar mentiras tralará,
  • pedir la eliminación de sindicatos,
  • dar un giro confesional a la enseñanza a través de una supuesta libertad de elección,
  • adoctrinar en una moral y un pensamiento únicos diciendo que se hace lo contrario,
  • crear necesidades espurias en un país donde los adolescentes no entran en los institutos pegando tiros ni nadie saca la pipa en las reuniones de comunidad.”

Con artículos como este, en este mismo periódico y en otros muchos, en emisoras de radio y cadenas de televisión se intoxica a la población demonizando a un partido político que como VOX tiene un programa perfectamente de acuerdo con las leyes y de la Constitución.  Y esto no encaja con lo que se entiende por democracia y por libertad de expresión. Este es el tercer artículo que publico sobre las mentiras que se lanzan sobre VOX desde la prensa. Y los que se escuchan en la radio o en la TV, para que hablar. Así es la democracia que tenemos.