amancio

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No sé exactamente por qué vuelven a ser noticia las donaciones de Amancio Ortega, fundador de Inditex, a través de su Fundación a la sanidad pública española. Algunos profesionales de la sanidad y muchos de los líderes de Podemos elevan el grito a su cielo quejándose de lo que ellos bautizan como ‘caridad’. Los argumentos son de lo más variado: un millonario no puede decidir en qué área se invierte, la sanidad pública no vive de caridad… Manda huevos, ya sería el colmo que uno, al donar, tuviera que pedir permiso y suplicar perdón…

Tengo que reconocer que me cuesta entender este argumento a no ser que estemos frente a una variante del modelo de ‘no es no’ por ser él quién es: un poderoso y por qué quizás con estas donaciones no se demonice a un rico que, por esencia, para mucha izquierda, debe ser por naturaleza un maldito explotador.

Recuerdo que viajando para estudiar diversos sistemas educativos me topé con el escocés, allí los centros de secundaria públicos, especialmente los de formación profesional, tienen una ‘Fundación’ que busca donativos para que el centro pueda gozar de instrumentos tecnológicos avanzados que le permitan enraizarse en el entorno y así forme a sus alumnos como profesionales que puedan trabajar en las empresas de la zona que son las que donan la tecnología para que se formen con ellos. ¿Se puede ser más práctico?

No entiendo nada. ¿Qué pecado capital hay detrás de estas actitudes de rechazar donaciones de Amancio Ortega? ¿Alguien me lo explica?