Anabel Alonso chorrada
Anabel Alonso (Wikipedia)

Pues nosotros le vamos a dar el gusto de hacerlo

Parece que hay muchos actores que, en el declive de sus carreras, buscan desesperadamente no pasar al olvido con la intención de colocarse en otros empleos en los que se trabaje poco y se gane mucho.

Anabel Alonso lleva meses intentando llamar la atención a través de su cuenta de Twitter con lo que a nosotros nos parecía una clara intención de no pasar al olvido ante la evidente falta de oportunidades laborales. El pasado día 28 de abril, el de la noche electoral, lo volvió a demostrar.

Debe ser que echaba de menos que se hablara de ella, ser la salsa de los debates políticos en Twitter y se volvió a “desmelenar”. Sin comerlo ni beberlo, sin que viniera a cuento y a una hora un tanto extraña, 1 de la madrugada y suponemos que en plena celebración, le debió llegar la hora de la exaltación propia y publicó un tuit que decía lo siguiente: “¿Lo oís?…Es el silencio, el silencio de mis haters que han desaparecido esta noche“.

La verdad es que cualquiera que lea algo así, algo escrito en una noche como esa, noche electoral, domingo, victoria de quien se supone era su opción política, uno llega a pensar en que hay una gran dosis de protagonismo en Alonso y que necesita que se hable de ella más de lo que es normal en cualquier persona.

Pues bien, lo ha conseguido. Nosotros vamos a hablar de ella, pero vamos a hablar con cierta pena. Con la pena de hablar de alguien que ha sido algo y que ya no es casi nada. Con la pena de hablar de alguien que fue algo y busca la provocación gratuita para llamar la atención y para decirnos a todos que sigue ahí. Con la pena que se habla de alguien que usa las redes sociales para buscar algo que evidentemente ya no tiene en su vida real.

Y como nosotros somos unos convencidos de que aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos” es una gran verdad, sólo podemos enviar un mensaje a Anabel de tranquilidad: no te preocupes Anabel, os pasa a muchos.