Anabel Alonso Inés Arrimadas puta
Anabel Alonso (Twitter)

Aparte de manipuladora no se aclara

Anabel Alonso se ha destapado en los últimos tiempos como una gran activista de la extrema izquierda, atacando y manipulando cualquier cosa de las que se diga desde cualquiera de los partidos de derechas.

En el debate de la pasada semana, las frases dichas por Cayetana Álvarez de Toledo con respecto a la Ley de Violencia de Género y al consentimiento explícito de una mujer para mantener relaciones sexuales con un hombre han sido manipuladas hasta la saciedad. Lo dicho por Cayetana es tan sumamente simple que es lo que hace cualquier pareja en sus relaciones, suponemos que incluso Anabel Alonso.

Cuando un hombre y una mujer mantienen relaciones no hay ni una propuesta explícita, ni un sí explícito por parte de ninguno de los dos. Supongo que todo el mundo actuará de la misma forma, la cosa surge y no se va ante un notario para certificar que los dos estaban de acuerdo en hacerlo. Pero algo tan natural y simple, a la extrema izquierda -Anabel Alonso incluída- no parece que le parezca demasiado bien, de lo contrario no se entiende tanta manipulación.

Y manipular es algo que a esta gente se le da tan bien que incluso pareciera que viven de ello. El pasado viernes un marroquí violó de una forma salvaje a una mujer en Barcelona. Ante esa salvajada, la izquierda en general ha mantenido el silencio que no ha mantenido con los miembros de la manada, excepto Anabel Alonso, quien ha utilizado esa violación para atacar a Cayetana Álvarez de Toledo de una forma vergonzosa.


Pero lo peor no ha llegado con ese tuit tan manipulador y ofensivo. Lo peor ha llegado cuando una tuitera, que ha confesado ser víctima de una violación, se lo ha recriminado. Aquí llega la contradicción de Anabel Alonso, es decir, no se aclara.


No teniendo nada que ver lo afirmado por Cayetana Álvarez de Toledo con una violación, quien defendía que tenía que existir siempre el sí en una relación entre un hombre y una mujer no era ella, era Irene Montero. Por otro lado, no tiene nada que ver una violación, un delito, con una relación entre un hombre y una mujer.

La pregunta entonces es, ¿qué se debería hacer ahora con el delincuente? Porque lo curioso, lo surrealista es lo que Alonso, y los que ella apoya, proponen como castigo al sinvergüenza que ha cometido esa salvajada. ¿Le ponemos un castigo ejemplar, como por ejemplo la prisión permanente revisable si la violación hubiera acabado con la muerte de la víctima?  No, no están de acuerdo, prefieren reinsertar al delincuente lo antes posible.

¿Deportamos a su país al delincuente siendo, como en este caso, extranjero? No, eso para ellos sería xenofobia y es mejor que, siendo extranjero, nos lo comamos los españoles con patatas.

Entonces, ¿cuál es la solución que propone esta gente? Pues que paguemos justos por pecadores. Es decir, se endurece la ley para que el hombre sea considerado de entrada un delincuente, un violador y que todos los hombres tengan que demostrar que no lo son. Vergonzoso.

2 Comentarios

  1. Las palabras de Cayetana son las que son ,totalmente simples y sin interpretaciones posibles, por tanto ,su respuesta , la de Anabel Alonso es la única que se puede dar.

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