la dirección de la lidia

Hoy hablamos sobre la dirección de la lidia y lo hacemos con un comentario a la estampa que ilustra este artículo. Dice así:

«Suele decirse que hay dos cosas que no se deben dar si no se piden: un vaso de agua y un consejo. Pero el consejo nos vamos a permitir dárselo a los muchachos que empiezan, porque en la fiesta de los toros hay algo que es fundamental: «la dirección de la lidia».

Sin embargo, no es a lo que generalmente presta la «nueva ola» taurina mayor atención. Muchos están pendientes de hacer «su número» y descuidan poner orden en el ruedo. Como en este apunte. Capotazo va, capotazo viene, y el matador, paseándose con el capote, bien cerquita la esclavina de la boca para «atizarle» de vez en cuando un mordisco.

No basta; no debe bastar».