figura del toreo

La actitud de la figura del toreo es fundamental en el ruedo y como tal ha de actuar. Y por ello os traemos estas líneas en las que se habla de la actitud de la figura del toreo. Dice así:

«Cuando se es una figura señera del toreo y el adornado con tal título sabe que hay un público, ávido de admirar su arte, que acude allí donde él torea, si se quiere conservar tan elevada categoría y disfrutar de los estipendios que a esa categoría corresponden, por lo menos hay que demostrar deseos y buena voluntad.

Y cuando éstos fracasen por imposibilidad absoluta de sacar partido de un toro o de varios toros, deberá hacérselo ver o dar a entender a ese público palpablemente, poniendo a contribución el valor, los recursos del arte, todo el caudal de cosas de buen torero que lleve dentro.

Lo que no debe hacer es conformarse con la convicción íntima de que no es posible hacer faena, desanimarse, torear con desgana, ponerse a la defensiva y dejar al que le ve con la duda de si realmente no ha podido o no ha querido».