Haz que pose

Una vez más, debo advertir que el título de este escrito no es erróneo. Ya sé que el actual inquilino de La Moncloa ha parido la frase “Haz que pase”, con la que nadie sabe -en principio- qué es lo que quiere transmitir este pobre hombre, preso de lo peor del arco político español. Sin embargo, sería conveniente leer entre líneas para tratar de analizar el mensaje con el nivel de exigencia que se deben analizar, por ejemplo, las cuentas anuales de una sociedad por parte un auditor-censor jurado de cuentas.

Que es lo que yo pretendo hacer (ignoro con qué resultado) recordando una rigurosa auditoría que hice del propio Instituto de Auditores-Censores Jurados de Cuentas de España, del ejercicio 1999. Pues, salvando naturalmente, la distancia que hay entre cuestiones económicas y gramaticales: ¡vamos a ello! La frase del habitante de La Moncloa “Haz que pase” se ve claramente que es (como el personaje) totalmente imperativa porque la voz “haz” que corresponde a la segunda persona del singular del verbo hacer, lo es. Las otras dos palabras de la frase denotan una indefinición bastante torpe, insustancial y tramposa. Por lo que deduzco que él ha querido decir lo mismo que yo digo en el título y -nadie al parecer- se ha dado cuenta.

Porque al presidente del gobierno lo que más le atrae es “presumir” y para eso ha de “posar” (en Falcon o como sea) que es lo que lleva haciendo desde el voto de censura y pretende seguir haciendo en el futuro. Pues yo, ante este particular análisis, me permito usar el mismo verbo para pedir (pero por favor y sin exigencias) a todos ustedes: ¡¡¡Hagamos que no pase ni pose!!!